“Chuchito” estudió guitarra clásica, tomó clases con maestros de México, Estados Unidos e Italia y llegó a la final del Concurso Nacional de Guitarra de Paracho 2025.
Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. — Jesús Alberto Martínez Castellanos, “Chuchito”, estudiante de guitarra de la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana (UV), falleció. Era de Altotonga. Llegó a la UV en 2020 y en 2025 alcanzó la final del Concurso Nacional de Guitarra de Paracho.
La Facultad de Música emitió el miércoles 4 de noviembre una esquela en la que escribió que su fallecimiento “conmueve a nuestra comunidad universitaria”. El Colegio Altotonga, A.C., donde fue alumno, publicó otra con sus condolencias a la familia.
De Altotonga a la UV
Jesús Alberto empezó a estudiar guitarra clásica con Jorge “Tacho” López. En 2020 llegó a la UV bajo la tutela del maestro Raúl Reyes Hernández.
En la Facultad tocaba también en la Orquesta de Guitarras de la UV, que dirige el maestro Alfonso Moreno Luce.
Clases magistrales
Tomó clases magistrales con guitarristas mexicanos como Arody García, Daniel Olmos, Alfredo Amezcua y Hugo Enrique López.
También con maestros internacionales: Alfonso Aguirre, de México y España; Nicholas Goluses, de Estados Unidos; y Massimo da Gatta y Mauro Zanatta, de Italia.
Altotonga, Colima y Paracho
En 2023 se llevó el tercer lugar del Concurso de Talentos de Altotonga. En 2024 quedó en tercer sitio dentro de la categoría Jóvenes Talentos del festival Guitarromanía, en Colima. En 2025 llegó a la final del Concurso Nacional de Guitarra de Paracho.
El domingo 12 de julio se presentó en el Museo de la Música Veracruzana “Casa Doña Falla”, dentro del IX Ciclo de Guitarra Enrique Velasco.
Su maestro lo recuerda
Rafael Enrique Salmerón, su maestro de Procesos Históricos en la Facultad, publicó el 4 de noviembre un mensaje de despedida. “Jesús Alberto fue un estudiante de guitarra ejemplar, siempre responsable, apasionado y plenamente dedicado a su vocación musical”, escribió.
Días antes, en su clase, Jesús Alberto presentó su última exposición de examen “con la entrega que siempre lo caracterizó”. Cuando coincidieron después, entre bromas, Salmerón lo vio “radiante de espíritu y con esa sonrisa generosa que jamás lo abandonó”.
La esquela de la Facultad de Música cierra con una frase para él: su paso por ahí “forma parte de la historia de nuestra comunidad, que hoy le recuerda con respeto y cariño”.

