La fuga ocurrió en un barco perteneciente a una empresa petrolera privada que operaba cerca de la zona de Sánchez Magallanes, Tabasco. Las corrientes marinas habrían desplazado el hidrocarburo hasta el litoral veracruzano.
De acuerdo con los primeros reportes, las bolsas fueron detectadas durante las primeras horas del día. En su interior se encontraban partes humanas, lo que confirmó que se trataba de una persona desmembrada.
La inspección permitió confirmar que el material contaminante se encuentra disperso a lo largo de distintas playas, lo que mantiene en alerta a pescadores y comunidades que dependen del mar para su sustento.
La CNDH solicitó a la Fiscalía estatal aceptar y cumplir la recomendación emitida por la CEDH, además de enviar las constancias que acrediten el cumplimiento de las medidas solicitadas.
La medida aplicará para toda la comunidad universitaria, incluidos estudiantes, personal académico, de confianza, administrativo, técnico, manual y eventual.
La presencia de petróleo en esta zona preocupa a ambientalistas debido a que Los Tuxtlas albergan ecosistemas de alta biodiversidad, donde habitan especies marinas y costeras sensibles a la contaminación.