Por Fanny Yépez
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Veracruz ha registrado un crecimiento sostenido en su votación y estructura en los últimos procesos electorales, alcanzando entre 220 mil y 237 mil votos en solitario en comicios recientes.
En las elecciones municipales del año pasado en el estado de Veracruz, el partido registró un crecimiento de 1 punto porcentual en su votación global, en comparación con el proceso local anterior, al pasar de 224 mil votos en 2021 a más de 237 mil votos en la jornada de 2025.
Los dirigentes del Partido Verde, Edgar Herrera Lendechy, y el coordinador de la bancada del PVEM en el Congreso del Estado, Carlos Marcelo Ruiz Sánchez, se han regodeado del crecimiento de su instituto político, pero saben muy bien que les falta avanzar para ganar más posiciones en las legislaturas federal, estatal y en las presidencias municipales. Sin embargo, han hecho muy poco al respecto.
Más votos, pero sin identidad propia
Al PVEM en Veracruz le faltan, principalmente, perfiles políticos propios, identidad y estructura independiente, y cohesión con sus aliados, y le falta, sobre todo, dejar de ser un partido satélite del instituto político hegemónico.
Le faltan cuadros y perfiles propios al partido del tucán
En el PRI señalan que el PVEM recurre a “cazar” o incorporar figuras externas y expriistas —como el reciente nombramiento de Américo Zúñiga Martínez como delegado de elecciones— por una carencia de cuadros políticos de origen propio.
Alianza con Morena o camino en solitario
El PVEM enfrenta el reto de decidir si mantiene su coalición con Morena o compite en solitario para las elecciones.
Filtros de candidatos y prueba antidoping
Le urge una depuración y filtros de candidatos, porque, aunque la dirigencia, encabezada por figuras como Javier Herrera Borunda, asegura aplicar filtros para evitar perfiles cuestionables o de “dudosa procedencia”, el partido ha arrastrado señalamientos locales y escrutinios sobre algunos de sus integrantes o alcaldes en la región.
Es sumamente importante que el Partido Verde consolide una identidad propia; este instituto debe aportar ideas propias en el proceso de elección de sus candidatas y candidatos como establecer, como uno de los requisitos, la prueba antidoping para todos sus aspirantes a candidatos.
Cuántos afiliados tiene el PVEM en Veracruz
En el estado de Veracruz, el PVEM cuenta con más de 35 mil personas afiliadas, de acuerdo con los reportes recientes del Padrón de Afiliados del Instituto Nacional Electoral (INE), aunque algunos militantes del partido del tucán aseguran que solo cuenta con un padrón menor de participantes.
En registros estadísticos anteriores, como los analizados por el Instituto de Información Estadística y Geográfica, el PVEM reportaba cerca de 33 mil 409 militantes formales en la entidad (representando un 9.18% de los afiliados locales en ese corte), cifra que se ha expandido de manera importante a nivel nacional y estatal en las actualizaciones más recientes del INE.
El PVEM se posiciona como una de las fuerzas políticas con mayor número de registros en la entidad, detrás de Morena.
Evolución de la votación y presencia del PVEM en Veracruz
En las elecciones locales de 2021, el PVEM obtuvo cerca de 224 mil votos (equivalente al 6.6% de la votación total), ganando 10 ayuntamientos en solitario y 69 en alianza con Morena y el Partido del Trabajo (PT).
En la elección de la gubernatura y diputaciones de 2024, alcanzó alrededor de 223 mil votos (6.5%) para diputados y 186 mil votos (5.4%) en la contienda estatal.
En las elecciones municipales de 2025, al competir con sus propias siglas en varios ayuntamientos, el PVEM rebasó los 237 mil votos reales, incrementó el número de alcaldías ganadas en solitario, como en el municipio de Alvarado, y consolidó su presencia en los cabildos.
A pesar de su crecimiento propio, gran parte de su fuerza territorial en Veracruz sigue vinculada a sus coaliciones históricas, principalmente con Morena.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

