Que en la bancada de Morena Veracruz no sólo legislan —a medias—, también ajustan cuentas. Y, según nos enteran, buena parte de esas cuentas pasan por la Comunicación Social del Congreso de Veracruz.
En esa oficina, nos dicen, se cocinaron algunas de las exhibidas más sonadas de las últimas semanas entre diputadas morenistas: desde el documento que hizo correr la versión de un viaje “oficial” de Bertha Ahued a España hasta la difusión de la nómina donde aparecía la hija de Victoria Gutiérrez como asesora, con un salario nada discreto.
Nos cuentan que hacen, pero no se aguantan. Ahora que comienza a sonar el relevo en el ORFIS y el nombre de la actual contralora del estado aparece en la conversación, otro grupo al interior de Morena le ha comenzado a colgar cercanías con el coordinador morenista Esteban Bautista, a quien han llevado a la arena mediática, donde parece que se llevan pesado.
Unos filtran y otros responden, y así traen vuelto un mar de nervios al titular Silverio Quevedo, el chalán de la “asesora de la Presidenta”.

