Ingenio San Pedro, Lerdo de Tejada, Veracruz.
LA COLUMNA

El cierre del Ingenio San Pedro desata un choque entre Grupo Porres y el Gobierno

Por Fanny Yépez

Los empresarios deciden declarar en quiebra una factoría, porque la empresa sufre de insolvencia irreversible, lo que significa que el flujo de efectivo es insuficiente para pagar las deudas actuales y continuar con la producción. Esta drástica medida legal se toma tras un análisis financiero profundo y responde a detonantes estratégicos y operativos muy específicos, y se fija en detener el acoso de los acreedores.

El detener el acoso de los acreedores es una especie de protección legal, es cuando se dispone de una declaración activa, un escudo jurídico que suspende de inmediato demandas, ejecuciones hipotecarias y embargos de maquinaria.

Al entrar en proceso legal, las obligaciones financieras dejan de acumular intereses moratorios que harían la deuda impagable y se busca una reestructuración viable, algo así como una negociación forzada.

Esto permite a la empresa forzar una etapa de conciliación para proponer quitas (reducción de la deuda) o plazos de pago más largos.

Si los empresarios siguen operando sabiendo que no pueden pagar, podrían incurrir en delitos penales o civiles. Declarar la quiebra demuestra actuar de buena fe. Y en consecuencia se da paso a una liquidación ordenada.

Si el negocio ya no es viable económicamente, se recurre a la quiebra directa para vender los activos (fábrica, terrenos, patentes) de manera ordenada y pagar prioritariamente a empleados y acreedores.

El cierre del Ingenio San Pedro y la reacción del Gobierno

Este preámbulo viene al caso por la quiebra del Ingenio San Pedro, localizado en el municipio de Lerdo de Tejada. Fue el pasado 5 de agosto cuando el Grupo Porres anunció el cese de operaciones de la factoría citando condiciones de la industria azucarera.

Por supuesto que esta medida dio como resultado duras críticas del Gobierno; la gobernadora Nahle calificó la acción como “irresponsable”, debido al desempleo generado y criticó públicamente al empresario por salir del país (viaje a Europa) tras el anuncio.

En paralelo a la disputa, el Gobierno de Veracruz clausuró una empresa avícola perteneciente al mismo conglomerado empresarial (Pollos San Antonio), lo que analistas consideraron presión mediática y política.

Esto es Grupo Porres

El empresario veracruzano Othón Porres lidera Grupo Porres, un importante conglomerado mexicano con más de medio siglo de historia, que opera principalmente en los sectores de la agroindustria azucarera, la industria avícola y la nutrición animal.

Las principales empresas e infraestructura que integran su patrimonio económico incluyen la Agroindustria Azucarera (Grupo Azúcar). Es uno de los productores de caña y azúcar más relevantes de México. Controla los siguientes ingenios azucareros: Ingenio Santa Clara, ubicado en el estado de Michoacán. Ingenio de Huixtla, localizado en el estado de Chiapas, y el Ingenio El Modelo, ubicado en la comunidad Cardel del municipio de La Antigua del estado de Veracruz.

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Los límites legales del Estado frente a una empresa privada

Cabe destacar que los gobiernos estatal y federal no pueden obligar legalmente a un empresario privado a reabrir o mantener en operación una empresa que resulta inviable o financieramente en quiebra, ya que la propiedad privada y la libertad de empresa están protegidas por la ley.

Las empresas privadas operan bajo el principio de autonomía de la voluntad y riesgo financiero. Ninguna autoridad puede forzar a un particular a invertir su propio dinero para sostener un negocio que no es rentable.

El Estado no tiene la facultad de confiscar o imponer la administración forzada de una compañía privada salvo en supuestos extraordinarios de utilidad pública muy específicos (como expropiaciones debidamente indemnizadas), pero nunca para operar un negocio particular en números rojos.

El cierre de empresas en Veracruz: cifras y factores

Aunque no existe una cifra oficial única y centralizada que detalle el número exacto de empresas que cerraron en los últimos dos años en el estado de Veracruz, reportes de cámaras empresariales y estimaciones basadas en cifras del INEGI apuntan al cierre constante de miles de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Veracruz, impulsado por diversos factores económicos y sociales en la región: la carga fiscal y costos, la inseguridad y la falta de financiamiento.

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