Por Fanny Yépez
La práctica de los cateos ilegales en Veracruz continúa generando preocupación entre ciudadanos que, de un momento a otro, ven irrumpir en sus hogares a decenas de elementos policiacos sin conocer el motivo y, en algunos casos, sin que se les presente una orden judicial.
Aunque no existe una cifra oficial exacta que contabilice de forma específica cuántos “cateos erróneos” (ingresos a viviendas equivocadas) se han ejecutado en el estado de Veracruz, extraoficialmente se habla de varias incursiones ilegales en domicilios equivocados, y se han llevado a cabo sin presentar la orden de un juez.
Las quejas públicas de ciudadanos y los expedientes ante las comisiones de derechos humanos demuestran que estas incidencias y los cateos sin orden judicial son recurrentes. La Fiscalía General del Estado de Veracruz reporta constantemente un incremento histórico en sus diligencias operativas (superando los 285 y hasta 368 cateos en sus periodos de estrategia de seguridad), pero no desglosa públicamente cuántos de estos procedimientos resultaron fallidos, en domicilios incorrectos o sin hallazgos.
Operativos que terminan en equivocaciones
En Boca del Río, en este mes de julio, habitantes de la colonia Adalberto Tejeda encararon a elementos policiacos y ministeriales tras la ejecución de tres cateos simultáneos. La propietaria de uno de los inmuebles denunció públicamente que las autoridades allanaron su propiedad de forma violenta y completamente ilegal, sin presentar una orden judicial firmada o con sellos vigentes, argumentando una clara equivocación.
Los operativos se llevaron a cabo sin resultados. Diversos despliegues en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río han concluido con la irrupción en viviendas donde, al final de la jornada, las autoridades se retiran sin reportar personas detenidas ni asegurar ningún tipo de objeto ilícito, dejando solo daños materiales y reclamos vecinales.
Las recomendaciones que siguen sin cumplirse
En la primera mitad del año en curso, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz emitió decenas de recomendaciones orientadas a abusos de autoridad.
Varias de ellas señalan directamente a la Fiscalía General del Estado (FGE) y a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) por irregularidades que abarcan detenciones ilegales, arbitrarias y violaciones al debido proceso durante operativos en campo.
Históricamente, tanto la Fiscalía como la SSP han acumulado decenas de recomendaciones emitidas por la comisión local que se niegan a acatar formalmente, lo que obliga a trasladar las quejas de los ciudadanos afectados ante instancias federales como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
¿Qué hacer ante un cateo ilegal?
Según los especialistas en derecho penal de la entidad, cualquier ingreso de las fuerzas de seguridad a una propiedad privada debe contar obligatoriamente con una orden escrita, emitida por un juez de control. Si los agentes se equivocan de dirección o ingresan por la fuerza sin dicho documento formal, incurren en allanamiento de morada y abuso de autoridad. Por lo tanto, los afectados tienen el derecho de interponer de inmediato una denuncia penal ante el Ministerio Público Federal o local.
Y también se puede formalizar una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos para documentar la agresión y exigir la reparación de los daños materiales provocados al inmueble, además de hacer valer los derechos de las víctimas de cateos.
Una denuncia anónima no puede justificar el daño
Sea como sea, este tipo de agresiones y abuso de autoridad en Veracruz provocan un estado nervioso, impactan en el ánimo de la persona afectada. La impresión podría traer severas consecuencias en el estado de salud de las víctimas y es por eso que se insiste, a través de los medios de comunicación, en capacitar a los elementos judiciales y hacerles comprender el daño que pueden provocar por un error, y con un “Usted disculpe” piensan que se puede remediar.
Llegar a tu casa y ver el movimiento inusitado de policías, patrullas y las puertas abiertas, argumentando que buscan algo ilegal, es de alto impacto emocional.
Los procesos de investigación debieran hacerlos más profundos, porque han dicho los invasores que acudieron porque recibieron una denuncia anónima. ¿Acaso eso es suficiente para actuar de esa manera y provocar pánico?
Cualquier persona puede hacer una denuncia anónima tan solo por provocar ese desaguisado a un vecino y generarle una mala imagen o, al menos, provocarle un gran susto; entonces, es urgente retomar este tipo de acciones y corregir los procedimientos equivocados que en nada ayudan.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

