Por Fanny Yépez
Ante la nula respuesta a sus demandas por parte de las autoridades federales y estatales, la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (AMOTAC) estranguló al país con el paro nacional de transportistas, porque sí se registró una movilización masiva y simultánea en los 32 estados de la República.
Desde las 07:00 horas de este miércoles, operadores y concesionarios alzaron la voz ante la ola de inseguridad en carreteras federales, las extorsiones y el rezago en trámites oficiales.
Los que quedaron mal fueron los “operadores” de la Secretaría de Gobernación, quienes divulgaron un comunicado la noche del martes asegurando que se había logrado un acuerdo con los transportistas, pero mintieron: no se suscribió ninguna minuta y estalló el caos la mañana del miércoles.
Menudos regalos de cumpleaños le dieron a la presidenta Claudia Sheinbaum los funcionarios de la Segob; se pusieron en evidencia y se confirmó que engañaron a la titular del Ejecutivo federal.
Veracruz, entre los estados con mayores afectaciones
En Veracruz se registraron afectaciones importantes en puntos clave, como la carretera Veracruz-Xalapa, el libramiento de Xalapa y la autopista a Banderilla. Además, el gremio advierte que, si no hay respuesta de las autoridades, iniciarán una marcha lenta en caravana con dirección a la Ciudad de México, lo que podría agravar el caos vial en Veracruz.
Cabe recordar que en el megabloqueo que se llevó a cabo el pasado 6 de abril se estimaron pérdidas económicas acumuladas de entre 3,000 y 6,000 millones de pesos para el sector privado, aparte de los quebrantos económicos que registró la ciudadanía en general.
Ante esta situación que se presentó en todo el país, sale a relucir el principio fundamental de la convivencia y la justicia, frecuentemente resumido como “tu derecho termina donde comienza el del otro”. En el ámbito legal y filosófico, los derechos de una persona no son absolutos y deben coexistir armoniosamente con las libertades y derechos de los demás.
Las demandas de AMOTAC siguen sin respuesta
Las principales demandas de AMOTAC se centran en frenar la inseguridad y la violencia en las carreteras, así como acabar con la extorsión y los cobros excesivos que afectan a los operadores del autotransporte en México.
Debido al incumplimiento de acuerdos previos por parte del gobierno federal, la organización mantiene sus exigencias estructurales a través de movilizaciones en todo el país.
¿Qué exige AMOTAC?
Exigen que la Guardia Nacional refuerce de inmediato la vigilancia y las acciones de inteligencia contra los robos con violencia, asaltos y secuestros de operadores que ocurren diariamente en los caminos federales.
Demandan un alto total a los abusos de autoridad, “moches” y extorsiones cometidas por policías municipales, estatales y federales en retenes y puntos de revisión.
Requieren regular de forma estricta y transparente los cobros excesivos impuestos por los servicios privados de grúas, tanto a nivel municipal como federal.
Protestan contra los cobros obligatorios y permisos de circulación que exigen los gobiernos estatales y municipales para poder ingresar a las ciudades a descargar mercancías.
Piden la creación de tarifas mínimas y oficiales para el transporte de carga, asegurando costos de operación justos frente a la competencia desleal.
Los transportistas exigen la reducción del precio de las casetas de cobro, denunciando que las vialidades no se encuentran en condiciones óptimas que justifiquen sus altas tarifas.
Mantienen su demanda histórica de prohibir la circulación de vehículos con doble remolque (fulles), argumentando razones de seguridad vial y competencia justa para los pequeños transportistas.
También solicitan facilidades para el emplacamiento de vehículos de modelos anteriores por parte de la SICT y el cese de prácticas corruptas en la expedición de licencias y trámites.
La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) cuenta con aproximadamente 98,000 agremiados a nivel nacional y tiene una presencia muy fuerte en el estado de Veracruz, el cual concentra a miles de socios y operadores de transporte de carga, turismo y pasaje.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

