Redacción Sie7eDíasNoticias
CIUDAD DE MÉXICO. En México, comprar pescado puede convertirse en un engaño. Un estudio de la organización Oceana revela que 38% de los productos del mar se venden como una especie distinta a la que realmente son, una cifra que casi duplica el promedio mundial.
El informe “Gato x Liebre: engaño evidente, solución pendiente” documenta que cuatro de cada diez consumidores reciben un producto diferente al que pagan, muchas veces de menor valor comercial. Así, quien compra huachinango podría terminar llevando tilapia o bagre, pagando hasta tres veces más por un pescado más barato.
Las especies más engañadas
El análisis también identifica que las especies más populares son las más afectadas por la sustitución. El marlín encabeza la lista con un alarmante 91%, seguido por la sierra (82%), el mero (72%) y el huachinango (54%).
Este fenómeno no solo impacta el bolsillo de los consumidores, también golpea a las comunidades pesqueras, que enfrentan competencia desleal de productos más baratos disfrazados de especies de alto valor.
Riesgos invisibles para el consumidor
Más allá del fraude económico, el problema tiene implicaciones ambientales y de salud. Sin información clara sobre el origen del producto, los consumidores pueden estar adquiriendo especies en peligro de extinción sin saberlo.
El estudio documenta casos donde el marlín fue sustituido por tiburón mako y tiburón zorro, ambos catalogados como en peligro. En el caso del huachinango, se detectaron hasta 16 especies distintas utilizadas como reemplazo, incluyendo organismos de aguas profundas como el pez lámpara.
Falta de control y trazabilidad
De acuerdo con Oceana, la raíz del problema está en la ausencia de mecanismos que permitan rastrear el producto desde su captura hasta el consumidor final.
“La sustitución de pescados ocurre porque no hay información completa sobre el recorrido de los productos pesqueros del barco al plato”, señaló Esteban García-Peña, coordinador de Investigación y Política Pública de la organización.
Desde 2019, Oceana ha documentado este problema en México. Sin embargo, el país aún carece de un sistema de trazabilidad que garantice la identidad, legalidad y origen de los productos pesqueros.
Un pendiente que impacta mercados
La organización advierte que implementar estos mecanismos no solo protegería a consumidores y pescadores, sino que también abriría oportunidades en mercados internacionales, donde la trazabilidad ya es un requisito.
El señalamiento es directo: el Estado mexicano no solo tiene la oportunidad, sino la obligación de atender un problema que hoy sigue vigente en los hogares del país.


Un comentario en "Gato por liebre en tu mesa: hasta 38% del pescado en México no es lo que te venden"