El hallazgo se registró en la entrada de un rancho en esta zona rural, donde elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno acordonaron el área para permitir las diligencias ministeriales.
La secuencia de declaraciones y reportes muestra que, mientras se documentaba la presencia y expansión del hidrocarburo, la versión oficial estatal atribuyó el origen a un agente externo y minimizó los efectos del incidente.
El propio director señaló que la existencia de la fuga fue negada por áreas operativas incluso semanas después, cuando ya se registraban arribazones de petróleo en costas del Golfo de México.