¿Y el acueducto para Xalapa, apá?
Entre aquella promesa de infraestructura mayor y la actual mesa de diálogo con quienes venden agua por viaje hay una distancia reveladora. La transformación hídrica terminó, por ahora, en administración de tarifas.
Entre aquella promesa de infraestructura mayor y la actual mesa de diálogo con quienes venden agua por viaje hay una distancia reveladora. La transformación hídrica terminó, por ahora, en administración de tarifas.
Pero mientras en el escenario Yeri Mua bailaba frente a miles de personas en el Carnaval y supuestamente fumaba marihuana, en redes sociales también estuvo frente a otro público: el de la Secretaría de Educación de Veracruz.
Quizá por eso al primo incómodo del exgobernador Cuitláhuac García se le ve tan cómodo al lado de Javier Herrera Borunda, el legislador verde que, entre encuentros y reunioncitas, lo arropa en el espacio donde —dicen— siempre ha estado su corazón político.
Porque el grupo veracruzano incrustado en posiciones directivas de CENAGAS no estaría cumpliendo expectativas. Cuando se trata de energía, los márgenes de error son mínimos.
Para estas horas de la mañana de sábado 7 de febrero, los 21 representantes de las demarcaciones notariales de Veracruz ya están reunidos con su directiva en el Colegio de Notarios, en la vieja casona de la calle Nicolás Bravo, en Xalapa.
No hace falta montar un operativo. Tampoco un fiscal iluminado, ni el nuevo capítulo de La Casa de Papel versión notarial. Hace falta jalar a Adolfo Álvarez Rivas.
Lo que no gustó fue el silencio del gobierno estatal. No escuchar a los usuarios, ni anticipar la subida oficial, revela que el amor por Veracruz, ese que tanto presumen, no es tan grande.