El Tarjetazo
El método más tradicional de financiamiento sigue siendo la tarjeta de crédito, a la que recurrimos unas veces por ‘pesitos’, y otras por ‘pesotes’.
El método más tradicional de financiamiento sigue siendo la tarjeta de crédito, a la que recurrimos unas veces por ‘pesitos’, y otras por ‘pesotes’.
Si me preguntan sobre las llamadas de auxilio que más recibimos en El Barzón durante diciembre pasado, fueron aquellas en donde a los acreditados en mora de sus créditos las financieras les “quitaron” todo el aguinaldo, el sueldo y la totalidad de las prestaciones.
Leía apenas una nota periodística nacional que contiene la crónica y entrevista de una persona que relata cómo fue desalojado de manera arbitraria de su domicilio.
Pues resulta que también la delincuencia ya llegó al campo de las transferencias; ya le encontró la forma de dar reversa a los pagos de este tipo, y de un momento a otro ese dinero desaparece.
Derivado de una mala asesoría legal, muchos asuntos relacionados con la defensa del patrimonio se ven perdidos, ni siquiera por falta de razón, sino por la ausencia de un estudio profundo del expediente y de las resoluciones que han recaído en el mismo.