Instalaciones del OPLE Veracruz, organismo electoral señalado por actos anticipados de campaña

Actos anticipados de campaña en Veracruz: INE y OPLE, con cara de palo

Por Fanny Yépez

Según información publicada este domingo por especialistas en análisis político y reportes de El Universal, los partidos políticos en la Ciudad de México están burlando la ley electoral al anticipar sus campañas bajo la figura de “coordinadores”. Esta modalidad, que carece de regulación específica, permite a los aspirantes realizar asambleas, recorrer el territorio y repartir propaganda antes de los plazos legales.

Todo esto se lleva a cabo sin que las autoridades del Instituto Nacional Electoral (INE) y el Organismo Público Local Electoral (OPLE) sancionen a los aspirantes que, en forma evidente y descarada, están realizando acciones de proselitismo electoral.

Denunciados en Veracruz por actos anticipados de campaña

En el estado de Veracruz se han presentado denuncias formales y señalamientos recientes ante el OPLE y el Tribunal Electoral en contra de diversos actores políticos por presuntos actos anticipados de campaña.

Eduardo “Tato” Vega (exsubsecretario de Desarrollo Económico) y Delia González Cobos (extitular del ORFIS), estos personajes fueron denunciados por el partido Somos Veracruz ante el OPLE y la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), por presuntos actos proselitistas anticipados.

El exsubsecretario de la Sedecop, por cierto, este domingo, de última hora y sin ninguna explicación, pospuso un desayuno que sostendría con periodistas adheridos a Acover, situación que causó gran resquemor entre esta comunidad.

Otras autoridades municipales en funciones también han sido denunciadas por presuntamente facilitar recursos o participar indebidamente:

  • Claudia Liliana Castillo Pimentel (alcaldesa de Ayahualulco)
  • Daniela Villegas Olmos (alcaldesa de Teocelo)
  • Eduardo Pozos Pérez (alcalde de Xico)
  • Ubaldo Pérez Vallejo (alcalde de Totutla)

También los aspirantes a coordinadores distritales de Morena son vigilados y señalados por la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Veracruz, la cual ha documentado sus recorridos de cara a presentar denuncias formales.

El vacío legal de las “coordinaciones”

De acuerdo con las acusaciones recogidas en el reportaje de El Universal, el uso de nombramientos como “coordinadores”, “guardianes” o “defensores” funciona como un disfraz para posicionar perfiles que, eventualmente, se convertirán en candidatos oficiales para el proceso electoral.

El esquema fue iniciado originalmente por Morena bajo títulos como “Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación”. Al no recibir sanciones definitivas, partidos de oposición como el PAN (con figuras como “Coordinador estatal del cambio”) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) también replicaron la fórmula.

Luis Carlos Ugalde, exdirector del Instituto Federal Electoral (IFE) y director de Integralia, advirtió que estas actividades violan los plazos oficiales de precampaña y representan un grave problema de fiscalización.

Al no estar reguladas formalmente dentro de la estructura partidista, no se rinden cuentas claras sobre el origen ni el destino del dinero utilizado para financiar estos eventos masivos.

Los especialistas coinciden en que estas prácticas fracturan la equidad de la contienda electoral, generando ventajas indebidas antes de que las autoridades den luz verde al proceso formal.

Postura de las autoridades electorales

Ante las denuncias de simulación, el Tribunal Electoral ha optado previamente por catalogar estos movimientos como “procesos políticos internos”, eximiéndolos de las restricciones estrictas de una campaña. Por su parte, al ser consultado sobre las quejas en la Ciudad de México, el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) informó que existen expedientes abiertos al respecto, razón por la cual no emitirá posicionamientos públicos hasta que las quejas sean formalmente resueltas.

Pero ante estos evidentes actos anticipados de campaña, las autoridades electorales no ven ni escuchan nada y mucho menos sancionan a los que se están adelantando en la realización de actos de proselitismo.

Los árbitros electorales no cumplen con su estricta función de vigilantes ante estas anomalías, pero sí cobran jugosos sueldos y su único mérito es poner su cara de palo ante esos señalamientos.

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