Esteban Ramírez Zepeta llegó a Tatahuicapan como dirigente estatal de Morena. La escena terminó con un grupo de militantes marcándole el alto y el dirigente tomando el camino de regreso, a empujones. Horas después volvió… pero por otra ruta.
La política tiene un sentido del humor muy peculiar: cuando tu propia militancia te cambia el itinerario, quizá también quiera cambiar la dirigencia.
Una cosa es que te cierre el paso la oposición. Otra muy distinta es que te lo cierre la casa.

