Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. — La planta clandestina cateada en Coatepec, señalada públicamente como “mini refinería”, se dedicaría al tratamiento de residuos pesados de hidrocarburos y no a la destilación de gasolina, afirmó la gobernadora Rocío Nahle García, quien señaló que el caso permanece bajo investigación de la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante su conferencia de prensa de este lunes, Nahle explicó que una refinería requiere un proceso físico-químico para destilar el crudo, y que ese proceso varía según el tipo de crudo procesado.
Señaló que, cuando las autoridades intervinieron la instalación, el dueño se presentó públicamente y afirmó dedicarse al tratamiento de pesados de hidrocarburos —los residuos de la refinación—, con los que, dijo, se pueden fabricar asfaltos y llantas para vehículos. De acuerdo con la gobernadora, existen empresas que se dedican a ese giro “desde hace mucho tiempo”.
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“Son plantas de tratamiento, no son destiladoras ni son de gasolina”, afirmó la mandataria, aunque reconoció que fue la FGR la que intervino la instalación y que la Fiscalía instruyó investigar si el centro procesador opera en regla, si paga impuestos y, dijo, “lo más importante”, a quién le compra los residuos pesados.
La pista de la trazabilidad
Nahle explicó que, según su versión, quien posee ese tipo de residuos derivados de la refinación es únicamente Petróleos Mexicanos (Pemex), por lo que la trazabilidad de la compra-venta sería clave para determinar el origen del insumo utilizado en la planta. Se refirió a ese material con el término técnico “fondo de barril” o “fondo de destilación”.
La gobernadora citó, sin identificarlo por nombre, que el dueño de la instalación declaró tener “quince años” dedicado a ese giro, y remitió el desenlace del caso al resultado de la investigación de la FGR.
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