Playa Martí, en Boca del Río, señalada por Cofepris como no apta para uso recreativo debido a altos niveles de contaminación.
LA COLUMNA

Playas contaminadas en Boca del Río ahuyentan al turismo

Por Fanny Yépez

En plena temporada vacacional de verano, las playas contaminadas en Boca del Río vuelven a poner sobre la mesa un problema que durante años ha permanecido sin solución. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) declaró no aptas para uso recreativo las playas Martí y Tumbao II, en Boca del Río, tras detectar niveles de contaminación por encima de los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud.

Resulta que ambas superaron el límite de 200 enterococos por cada 100 mililitros establecido por la Organización Mundial de la Salud, por lo que se recomienda evitar el nado y el contacto directo con el agua.

Esto cayó como un balde de agua fría para los prestadores de servicios turísticos de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, porque puede inhibir el arribo de vacacionistas a esta parte de la entidad.

Playas no aptas para nadar impactan al turismo

La declaratoria de la Cofepris, que señala a las playas José Martí y Tumbao II como no aptas para uso recreativo, afecta negativamente a los prestadores de servicios turísticos. Provoca cancelaciones, caída en el consumo local y daños a la imagen de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

Este tipo de alertas, emitidas previo a temporadas clave, como las vacaciones de verano, genera un impacto económico directo en distintos sectores. Locales, restauranteros y palaperos registran una disminución drástica en el número de bañistas que acuden a consumir en sus establecimientos cercanos a las zonas afectadas.

Al prohibirse el nado y las actividades recreativas en esas áreas, los negocios de renta de lanchas, bananas y equipo de esnórquel pierden ingresos de forma inmediata.

Se reportan cancelaciones de reservaciones debido al temor de los turistas a contraer enfermedades en la piel, los ojos o el estómago por el alto nivel de enterococos, lo que afecta también las ventas de artesanías, ropa de playa y recorridos guiados.

Esto revela que es necesario que los restauranteros y hoteleros de la región construyan plantas de tratamiento de aguas residuales en Veracruz, que les permitan tratar sus aguas negras y grises, eliminar contaminantes y cumplir con las regulaciones ambientales, evitando multas, además de poder reutilizar el agua para riego o limpieza.

Cofepris confirmó contaminación en Playa Martí y Tumbao

De acuerdo con el monitoreo prevacacional de verano, realizado entre el 15 de junio y el 1 de julio de 2026, la dependencia sanitaria evaluó la calidad microbiológica del agua marina y detectó lo siguiente: ambas playas registraron concentraciones elevadas de la bacteria enterococos fecales, un indicador utilizado internacionalmente para medir la contaminación por aguas residuales.

El límite máximo permitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 200 enterococos por cada 100 mililitros de agua. Playa Martí reportó una alarmante cifra de 978 NMP/100 mL, mientras que Playa Tumbao registró 202 NMP/100 mL, resultados que colocan a estas playas no aptas para nadar en Boca del Río entre las señaladas por la autoridad sanitaria.

Recomendación oficial. Se exhorta firmemente a locales y turistas a abstenerse de nadar o realizar actividades recreativas de contacto directo con el agua en estos dos puntos específicos, para evitar riesgos de infecciones gastrointestinales, dermatológicas o respiratorias.

Las autoridades municipales de Boca del Río se mostraron en desacuerdo y cuestionaron el método.

Las autoridades municipales han catalogado el muestreo de la dependencia federal como impreciso, argumentando que las condiciones del agua varían drásticamente por factores ambientales y que se debe revisar la metodología utilizada.

El Comité de Playas Limpias y los ayuntamientos acordaron implementar acciones de saneamiento y colocar señalización preventiva para alertar a los bañistas en las zonas específicas.

Las autoridades han enfatizado que el resto de las playas de Boca del Río (como Santa Ana, Mocambo, Gaviota y Pelícano) y de la zona conurbada se encuentran dentro de los parámetros permitidos y son completamente seguras para los turistas en estas vacaciones de verano.

La solución sigue pendiente

En tanto, las autoridades sanitarias estatales de Veracruz han declarado que ya ejecutan planes de contingencia en coordinación con las administraciones locales. El objetivo prioritario es corregir las anomalías detectadas, revertir los niveles de contaminación bacteriológica y lograr que los litorales afectados recuperen su condición de “aptos” a la brevedad.

Acciones específicas del Gobierno estatal y local. Brigadas de saneamiento trabajan activamente junto con los Comités de Playas Limpias en la identificación y mitigación de las descargas o fuentes de contaminación microbiológica en las dos zonas señaladas.

Colocación de señalética. Las autoridades procedieron a la instalación de letreros y avisos preventivos en los accesos de Playa Martí y Playa Tumbao para advertir a los bañistas locales y turistas sobre los riesgos de contacto directo con el agua.

Promoción del resto de litorales aptos. Tanto las dependencias de salud como el sector turístico estatal enfatizan que el 98.3 % de las playas del país y la gran mayoría de las de Veracruz (como Mocambo, Villa del Mar, Antón Lizardo, Regatas y las playas del norte del estado) se encuentran completamente limpias, seguras y aptas para recibir visitantes.

Sin embargo, más allá de las acciones de emergencia, el problema vuelve a exhibir una asignatura pendiente para la zona conurbada: mientras no exista una infraestructura suficiente para el tratamiento de aguas residuales y un control permanente de las descargas, el riesgo de que las playas contaminadas en Boca del Río reaparezcan en los reportes de Cofepris seguirá afectando al turismo, la economía regional y la confianza de quienes visitan este destino.

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