La gobernadora Rocío Nahle García dejó este lunes una regla para quienes aspiren a una candidatura en 2027: podrán hacerlo, pero fuera de su horario laboral y sin utilizar recursos públicos para promover su imagen. La declaración ocurrió al ser cuestionada sobre la actividad política del subsecretario de Desarrollo Económico, Eduardo “Tato” Vega Yunes, cuya publicidad en Facebook se ha intensificado en los últimos meses.
La respuesta llevó a revisar una fuente pública que pocas veces entra a la conversación política: la Biblioteca de Anuncios de Meta.
Ahí quedó registrada una estrategia que no comenzó cuando Tato Vega llegó al gobierno.
En los últimos 90 días, la plataforma reporta una inversión estimada superior a 34 mil pesos en anuncios sobre temas sociales, elecciones o política. Pero el dato cobra otra dimensión al abrir el histórico: desde agosto de 2020, Meta registra una inversión estimada de 266 mil 421 pesos vinculada a la misma identidad política. Lo que mejor retrata la estrategia, sin embargo, no es el dinero, sino el volumen: 632 anuncios difundidos bajo distintos responsables financieros.
Los registros muestran que la pauta ha sido financiada bajo los descargos de responsabilidad de Tato Vega, Tato Vega Yunes, Fuerza por México Veracruz, VGS Marketing y Jaime Ochoa Vázquez. Incluso aparecen algunos anuncios publicados sin descargo de responsabilidad.
Es decir, la publicidad no es una estrategia reciente. Lo ha acompañado desde antes de llegar al servicio público.
Seiscientas treinta y dos piezas publicitarias después, el algoritmo ha hecho su trabajo.
Las colonias todavía tienen el suyo.
Y Tato Vega, ni así levanta.

