María González
XALAPA, Ver. Filas que avanzan lentamente, mochilas al hombro y miradas que no terminan de fijarse en ningún punto. Este martes, en el Cuartel Heriberto Jara Corona —conocido como San José—, comenzó el traslado de decenas de migrantes que, horas antes, fueron encontrados dentro de la caja de un tráiler.
Uno a uno suben a los autobuses bajo la vigilancia de elementos de seguridad. No hay prisa, pero tampoco pausa. El movimiento es constante.
Son 229 personas en total, de origen centroamericano, principalmente de Guatemala, que serán llevadas a la estación migratoria de Acayucan, en el sur de Veracruz.
Algunos caminan con dificultad. Otros apenas hablan. Se reportó que varios presentaban deshidratación y que, según su propio testimonio, les habrían inyectado una sustancia para evitar que pidieran detener el trayecto.
El operativo se despliega sin sobresaltos visibles. Personal de distintas dependencias coordina el abordaje mientras se mantiene el resguardo del lugar. Afuera, la rutina de la ciudad sigue, ajena a lo que ocurre tras los muros del cuartel.
Pero no todos suben.
Un grupo permanecerá en Xalapa. Son 17 menores de edad que viajaban sin compañía, junto con otras 16 personas que serán canalizadas a un albergue. En medio del movimiento, su historia se detiene. No hay autobús para ellos, al menos no hoy.

Algunos no hablan español. Requieren traductor. Su tránsito, más que geográfico, parece suspendido en una espera que no eligieron.
En entrevista, el director de Política Regional de la Secretaría de Gobierno, Adolfo Toss Capistrán, confirmó que el traslado se realiza bajo medidas de seguridad y con acompañamiento institucional.
Detalló que, previo a su traslado, fueron concentrados en el cuartel para su registro y valoración médica, y que serán puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración (INM), instancia que definirá su situación.
Mientras los motores encienden y los autobuses comienzan a salir, la escena se vacía poco a poco. Lo que queda es la imagen de un paso más en una ruta que, para muchos, sigue sin destino claro.

