Por Sie7eDíasNoticias
Xalapa, Veracruz. Con 25 de los 27 cómputos de los consejos municipales concluidos en la elección de magistraturas de Veracruz, Rosalba Hernández Hernández se consolida como la aspirante más votada para integrar el Tribunal Superior de Justicia del Estado.
Con más de 240 mil votos, la actual magistrada se perfila como la próxima presidenta del Poder Judicial local.
El proceso de renovación del Poder Judicial de Veracruz contempla la elección de 15 magistraturas, distribuidas con criterios de paridad y especialización: en materia civil se elegirán dos mujeres y un hombre; en constitucional, una mujer y un hombre; en familiar, dos mujeres y dos hombres; y en materia penal, tres mujeres y tres hombres.
Esta estructura busca equilibrar la representación de género y fortalecer la cobertura jurisdiccional en áreas clave para la justicia local.
Una carrera construida desde el fondo del sistema judicial
La trayectoria de Rosalba Hernández no comenzó en los reflectores. Desde 1999, su incursión en el Poder Judicial ha sido paso a paso: primero como practicante en un juzgado de primera instancia, luego como escribiente por contrato, y más tarde como oficial administrativa de base.
En paralelo, ha desarrollado una sólida carrera académica: es licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana, maestra en Desarrollo Regional por El Colegio de Veracruz y doctora en Derecho por el Instituto Universitario Puebla.
Ha sido docente por oposición en la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana (UV) desde 2009, impulsando también la transversalización de la perspectiva de género en la formación legal.
En 2004 coordinó el diagnóstico que dio origen a la Universidad Veracruzana Intercultural. Un año después, como becaria del programa de cooperación entre la Unión Europea y México, formó parte del proyecto que derivó en la creación del Instituto Veracruzano de la Defensoría Pública, donde más tarde asumiría la Subdirección en Materia de Asuntos Indígenas y Género.
Fue también jefa jurídica y secretaria ejecutiva de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz. En 2016, tras ganar un concurso de oposición, formó parte del Tribunal Electoral del Estado, donde además promovió la creación del Comité para la Igualdad de Género.
Mujer con legitimidad técnica, experiencia de base y de origen indígena
Aunque su identidad como mujer indígena nahua —originaria de Chicontepec, hablante de náhuatl e impulsora de derechos colectivos— resulta potente en términos simbólicos, su llegada a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia se respalda en un expediente de más de 25 años de trabajo judicial, formación académica, incidencia institucional y experiencia jurisdiccional.
Ha contribuido en reformas, en la formación de cuadros profesionales y en la atención directa de poblaciones en condiciones de vulnerabilidad.
Además, ha promovido medios alternativos de solución de conflictos, tanto en náhuatl como en español, y ha participado en el diseño de políticas públicas para comunidades indígenas, migrantes y personas con discapacidad.
Lo que sigue: justicia con técnica, sensibilidad social y visión intercultural
De concluirse el recuento con la tendencia actual, Rosalba Hernández Hernández no solo será la magistrada más votada, sino que se convertirá en la primera mujer indígena en presidir el Tribunal Superior de Justicia de Veracruz.
Su eventual presidencia marcaría un giro en la estructura del Poder Judicial estatal, abriendo paso a una administración que combina experiencia técnica, sensibilidad social y visión intercultural.
El cómputo total está programado para concluir este jueves, y la designación oficial se espera para los siguientes días al concluir el cómputo de las cuatro elecciones de personas juzgadoras del Poder Judicial del Estado en el Organismo Público Local Electoral (OPLE Veracruz).

