Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre explicó que las indagatorias comenzaron desde los primeros momentos posteriores al ataque registrado en la calle 18 de la colonia Cazones, en Poza Rica.
Materialmente hablando, todos experimentamos diversos momentos en la vida, todos impermanentes y en constante cambio. Usaré otro dicho: “hay veces que el río suena, y hay veces que ni agua lleva”.
En este asesinato se evidencia la colusión de la policía con el crimen organizado en Poza Rica, lo que es muy grave y, de confirmarse esta hipótesis, resaltaría que las bandas del crimen organizado en la zona norte delinquen bajo el amparo y protección de elementos de la SSP.