Las acciones fueron parte de un despliegue táctico de vigilancia en tierra, que derivó en la intervención de diversas propiedades, tras haberse identificado movimientos irregulares en puntos estratégicos.
Por lo pronto, mientras algunos preparan pan de muerto y papel picado, otros —con calendario en mano— aguardan con expectativa una respuesta que podría definir si hay descanso extra… o no.