La Fiscal Verónica se va, se va, se va y…
El tamal ya estaba hecho, más grande que un zacahuil, porque desde muy temprano estaba cantado, y sobre todo los legisladores del partido guinda ya estaban “cepillados”, más que instruidos y, sobre todo, advertidos de cómo debían actuar y lo más importante… cómo deben votar.

