¿Paz con los Picazo, gobernadora?
Parecía una buena noticia… pero la paz no se decreta. Ni se construye de la mano de quien la ha quebrado tantas veces.
Parecía una buena noticia… pero la paz no se decreta. Ni se construye de la mano de quien la ha quebrado tantas veces.
De un viernes a un lunes, la historia se reescribió. Lo que primero fue retención, luego resultó enfermedad. Y lo que parecía un dato confirmado, terminó reducido a un malentendido del propio Secretario de Gobierno, el hombre que, después de la gobernadora, tendría que ser el más informado.
La foto no es una postal de camaradería: es la metáfora de una política de sobremesa, sin gestión efectiva ni resultados tangibles. Un alcalde sin aprobación, un secretario sin control y un diputado sin trabajo.
Aunque el secretario habla de tanques, distribución y factibilidades, la falta de definiciones lo salpica: como en el tema del acueducto, Ahued hace agua también en la gobernabilidad, en la seguridad, y —dicen en voz baja en Palacio— hasta en el papel de conserje de confianza.
Mientras en cuatro municipios de Veracruz se cancelan las ceremonias del Grito de Independencia por razones de seguridad, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil,
Es una gira nacional, no apapacho local. La presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum este 7 de septiembre en el estado forma parte de una gira nacional de rendición de cuentas, no de una deferencia política especial.
Lo que se lee como una estrategia de sobrevivencia del grupo derrotado, también deja en evidencia que el Poder Judicial todavía funciona con inercias y componendas.