No hay que pedirle peras al olmo.
Cuando el tema es serio, hay quienes responden con dibujos. Como el brillante exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac, no sorprende.
Reducir acusaciones de ese tamaño a una caricatura dice más de quien dibuja que de lo que intenta desacreditar.
Al final, cada quien responde con lo que tiene.

