Por Fanny Yépez
La elección extraordinaria celebrada el pasado domingo se va al recuento de voto por voto y se revisarán los 150 votos nulos; el proceso puede ser anulado debido a que la candidata del PVEM-Morena a la alcaldía de Tamiahua, Pilar Guzmán Medellín, no pudo votar en la elección extraordinaria del 29 de marzo de 2026 debido a que no aparecía en la lista nominal de electores del municipio; por todo ello, existe la posibilidad de que se revierta el triunfo.
El hecho de no poder votar por sí misma al no aparecer en la lista nominal de electores ha sido enarbolado por los otros partidos participantes, quienes aseguran que es jurídicamente posible que la elección extraordinaria en Tamiahua, celebrada el pasado domingo, sea impugnada y anulada nuevamente, si se demuestra que la candidata del PVEM no cumplió con los requisitos de elegibilidad, como la residencia efectiva, de acuerdo con la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral.
Pilar Guzmán Medellín, candidata del PVEM, intentó realizar un cambio de domicilio a la cabecera de Tamiahua hace aproximadamente un mes; su residencia oficial seguía registrada en la ciudad de Xalapa.
El movimiento de su domicilio no se vio reflejado a tiempo en los registros oficiales utilizados para esta jornada electoral.
Al no figurar en los listados oficiales de la sección donde pretendía sufragar, se vio legalmente imposibilitada para emitir su voto.
Esta situación se presentó durante la elección extraordinaria, convocada después de que el Tribunal Electoral Federal (TEPJF) anulara el proceso de 2025 debido a un rebase en los topes de gastos de campaña por parte de la entonces candidata ganadora, Citlali Medellín, su prima.
A pesar de no haber podido votar por sí misma, los resultados preliminares del PREP indican que Pilar Guzmán Medellín mantiene una ventaja cerrada de apenas 19 votos sobre su contendiente más cercano.
A consecuencia de esta situación, el Organismo Público Local Electoral (OPLE) ha confirmado que se realizará un cómputo total (recuento de voto por voto) para definir al ganador oficial.
Este miércoles se llevará a cabo la sesión de cómputo municipal en el Consejo Electoral de Tamiahua. Debido a que la diferencia es menor al 1% o a que se cumplen supuestos legales de cercanía, se procederá al recuento total de los paquetes electorales para garantizar certeza.
En tanto, las oficinas del OPLE en el municipio han sido blindadas por fuerzas de seguridad para resguardar los paquetes electorales y prevenir incidentes durante el proceso de recuento.
La participación ciudadana en esta jornada extraordinaria fue del 57.17%. El resultado oficial definitivo se dará a conocer tras concluir el cómputo del miércoles, después de que se concluya el recuento de voto por voto. Por lo tanto, la moneda está en el aire; nadie se puede ostentar como ganador.
El resultado en Tamiahua no es solo una derrota numérica; es un mensaje político. En un municipio donde se esperaba que la marca del partido en el poder arrastrara voluntades, la ciudadanía optó por los colores del PT y el Verde, dejando a Morena en una irrelevante quinta posición en cuanto a fuerza partidista individual.
La falta de estructura o el rechazo a la propuesta local del partido parece haberle cobrado factura. Hoy, Morena no solo perdió la elección, sino que perdió su peso político en una zona que, en teoría, debería ser territorio aliado.
Para nadie debiera ser extraño ese resultado en la elección municipal de Tamiahua, porque el partido guinda, desde las elecciones de junio del año pasado, demostró su debilidad, que se ha venido repitiendo en otras partes del país. Lamentable situación, después del gran esfuerzo que realizó el padre de ese partido, Andrés Manuel López Obrador.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

