Redacción Sie7eDíasNoticias
COATZACOALCOS, Ver. La entrada en operación del sistema de movilidad urbana Quetzalli encendió el conflicto en el transporte público de Coatzacoalcos, en donde concesionarios y choferes de camiones urbanos acusan afectaciones directas y señalan una competencia que califican como desleal.
Reunidos para hacer público su posicionamiento, trabajadores del sector aseguraron que no fueron tomados en cuenta antes de la implementación del nuevo esquema de transporte, lo que —afirman— impacta de forma directa en sus ingresos.
“No nos tomaron en cuenta”
Choferes y propietarios coincidieron en que el problema no solo es la competencia, sino la falta de diálogo.
“Somos dueños de camiones, pero la concesión es de cooperativa… y no nos han tomado en cuenta”, señalaron.
Aseguran que, hasta ahora, las sociedades cooperativas no han intervenido ni ofrecido respaldo ante la nueva dinámica del servicio.
Presión económica y laboral
El impacto no es menor. Los testimonios reflejan un escenario de presión constante: jornadas sujetas a tiempos, cuotas diarias y costos operativos al alza.
“El diésel, las refacciones, todo está caro… la cuenta no da. O sale para el diésel o sale para la cuenta, y de la cuenta salen los gastos del camión”, expuso una familiar de un concesionario.
La tarifa, además, se mantiene sin cambios desde hace más de una década: nueve pesos desde hace 12 años, según los propios operadores.
Piden intervención de autoridades
Ante este panorama, los transportistas enviaron una solicitud formal de apoyo a la gobernadora Rocío Nahle, a la presidenta Claudia Sheinbaum y al alcalde Pedro Miguel Rosaldo.
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Les piden abrir un canal de diálogo que permita revisar rutas, condiciones de operación y el impacto del sistema Quetzalli en el transporte concesionado.
“Lo único que queremos es trabajar”, resumieron.
Entre rechazo ciudadano y exigencia de servicio
Mientras algunos usuarios critican el servicio tradicional, los operadores sostienen que trabajan bajo condiciones limitadas y con recursos insuficientes.
Pese a ello, insisten en su disposición al diálogo.
“De todo, de lo que sea… pero así no se puede”, advirtieron.

