Redacción Sie7eDíasNoticias
VERACRUZ, Ver. A poco más de cuatro meses de haber iniciado operaciones, el sistema de transporte Ulúa enfrenta una racha de percances viales que ya impacta en su capacidad operativa.
De acuerdo con fuentes vinculadas al servicio, alrededor de 16 de las 80 unidades que conforman la flotilla no están en circulación por daños derivados de accidentes. Es decir, una de cada cinco permanece detenida.
El episodio más reciente ocurrió este 19 de febrero en el fraccionamiento Residencial del Bosque, en Boca del Río. Dos autobuses colisionaron en la esquina de Alondra y Trigueros. Cuatro personas resultaron lesionadas, entre ellas un recién nacido.
Testigos señalaron que ambos conductores realizaron una maniobra de giro al mismo tiempo en un cruce con visibilidad limitada, lo que provocó el impacto lateral.
Antecedentes acumulados
Desde octubre de 2025, cuando el sistema comenzó a operar bajo un esquema distinto al actual, se han documentado al menos una decena de incidentes en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río y municipios cercanos.
En noviembre se registraron varios choques en vialidades de alta circulación. En diciembre, una unidad fue impactada por un tren en la zona de Tejería al intentar cruzar las vías. En enero, otro autobús participó en un accidente con un vehículo particular que dejó una persona con lesiones leves.
El 3 de febrero pasado, una unidad se vio involucrada en un choque con un taxi sobre la avenida Salvador Díaz Mirón. En ese caso solo hubo daños materiales.
Cambio de administración
El contexto es relevante. El 30 de enero, tras un paro de transportistas, el Gobierno del Estado asumió la operación directa del sistema. La medida incluyó la contratación de nuevos conductores y la puesta en marcha de programas de capacitación en manejo seguro y protocolos de servicio.
Días después se formalizó la modificación del fideicomiso estatal para que el Ejecutivo pudiera administrar de manera directa la flotilla.
Sin embargo, usuarios han señalado que algunos operadores son de reciente ingreso y aún se encuentran en proceso de adaptación. Mientras tanto, los percances continúan sumándose y reduciendo temporalmente el número de unidades disponibles en circulación.

