Redacción Sie7eDíasNoticias
CIUDAD DE MÉXICO. La nueva acusación federal contra el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, volvió a colocar su nombre en la agenda nacional, ahora por el presunto desvío de recursos públicos destinados a población vulnerable.
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura. Sin intervenir en el proceso judicial, calificó los hechos señalados como “un fraude y un delito”, al referirse al uso irregular de fondos que debían destinarse a la compra de medicamentos.
La nueva imputación
La Fiscalía General de la República (FGR) presentó cargos por peculado relacionados con el presunto desvío de cinco millones de pesos en 2012.
De acuerdo con la acusación, los recursos habrían sido mezclados entre fondos federales y estatales para posteriormente redistribuirlos a distintas cuentas bancarias, un esquema que dificultaba su rastreo y que fue descrito por el Ministerio Público como “la licuadora”.
El jueves 12 de febrero, un juez determinó imponer prisión preventiva justificada mientras avanza el proceso.
Salud y recursos públicos
Al referirse al contexto del caso, la presidenta recordó que, bajo el esquema del extinto Seguro Popular, el Gobierno federal transfería dinero a los estados para la adquisición de medicamentos.
Señaló que en situaciones como la de Veracruz, el recurso no habría sido utilizado conforme a su destino original, afectando a personas en condición vulnerable.
Proceso en curso
Sheinbaum precisó que la investigación y eventual resolución corresponden exclusivamente a la Fiscalía y al Poder Judicial.
Javier Duarte ya cumple una sentencia por lavado de dinero y asociación delictuosa derivada de un procedimiento abreviado. Esta nueva causa penal se tramita de manera independiente y podría ampliar su permanencia en prisión en caso de una eventual condena.

