Por Fanny Yépez
Corruptos a la cárcel; incumplidos a su casa, dijo la gobernadora Rocío Nahle hace 10 días, y parece que algunos incumplidos no lo quieren entender. Siguen cometiendo los mismos errores, afectando la imagen del gobierno del estado.
Miguel Santiago Reyes Hernández, titular de SEFIPLAN, se ha empeñado en descomponer el nombre de la dependencia, que hoy algunos ya la llaman la SEFI, por aquello de que no hay planeación de ninguna forma que se le quiera ver.
Cada semana nos asombra con una nueva noticia que abarca los titulares de los principales medios de comunicación, porque destaca. Sí, destaca con los errores que sigue cometiendo en el manejo del presupuesto, y es que ya tiene más de un mes que se sigue pronunciando su nombre en muchos lugares.
Miguel Santiago está poniendo de moda a Veracruz por la forma desordenada en que presenta un nuevo programa de trabajo. El más reciente es el emplacamiento de los automotores, que ha traído de cabeza a todos los usuarios que han hecho largas filas para poder cumplir con sus obligaciones y pagar las contribuciones por esos conceptos.
La falta de pago oportuno a los maestros, la falta de pago a los trabajadores del sector salud, el famoso vale de Chedraui, el desorden en el proceso de emplacamiento de automóviles y motocicletas… todo parece que lo hacen con decisiones en las rodillas y, finalmente, algo sale mal.
Veracruz no es un laboratorio de administración para que vengan a “innovar” con esas actitudes, que de nada han servido y solo le generan mala imagen a la gobernadora, que, por estar a la cabeza del gobierno, es quien tiene que dar la cara y es ella quien recibe esas malas opiniones de la ciudadanía.
Hemos podido observar que, en muchas ocasiones, cuando se exhibe la deficiencia de esos servidores públicos, la propia mandataria sale a defenderlos y a decir que tiene un equipo de primera.
Es decir, ella demuestra lealtad hacia ellas y ellos, pero estos no son recíprocos, porque con hechos debieran demostrar su capacidad, pero algo les falta, que no han podido alcanzar esos niveles.
Así es que recuerden que: corruptos a la cárcel; incumplidos a su casa.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

