La presidenta Claudia Sheinbaum arriba a Veracruz. Su primera gira de 2026 por estas tierras jarocha-morenistas llega con discurso claro: austeridad, ética y “justa medianía” para todos los actores de la 4T.
Nada nuevo. Ya lo dijo en diciembre, lo ha repetido desde campaña: la transformación no se lleva con relojes caros ni cinturones de diseñador.
Y ahí estaban sus huestes, tomando nota… Bueno, algunos.
Porque mientras en Palacio Nacional se reparten sermones sobre la sencillez del poder, en municipios como San Andrés Tuxtla y Tantoyuca la interpretación del mensaje parece haber pasado por un filtro… de lujo.
En San Andrés, el alcalde Rafael Fararoni apenas lleva unas semanas en funciones y ya protagoniza su primer momento viral: su prometida, Andrea Vargas, rindió protesta como presidenta del DIF luciendo un reloj Cartier Tank valuado en 89 mil pesos. Todo mientras en su municipio, según datos oficiales, el 79 % de la población vive en pobreza.
El simbolismo es exquisito. En la tierra del tabaco y el café, el tiempo se mide en oro blanco y con la sonrisa transformadora bien colocada para la foto.
Por si faltara sazón, resurgieron publicaciones antiguas de ella misma despotricando contra Morena. Ya saben, lo típico: “pónganse a trabajar”, “piensen en el país”… hasta que se dio cuenta que el país se ve más bonito desde el escenario.
No se queda atrás el flamante alcalde de Tantoyuca, Roberto San Román, quien fue exhibido usando un cinturón Louis Vuitton de 16 mil pesos, zapatos Ferragamo de 21 mil, y —para completar el catálogo— un reloj Hublot de más de 400 mil pesos. Todo esto en una de las zonas más pobres del estado, donde el 88 % de la población vive en pobreza y el 37 % en pobreza extrema.
En campaña se le veía desfajado, con gorra de Morena, como para que no se notara el cinturón. Pero internet tiene más memoria que la política.
Los excesos de ambos personajes no fueron revelados por una auditoría ni por sus contrapesos políticos, sino por el ojo preciso y el archivo punzante del periodista Jorge García Orozco, quien documentó y contrastó los lujos con los niveles de pobreza en sus respectivos municipios. Sin aspavientos, con capturas, precios y contexto, puso sobre la mesa lo que algunos preferirían dejar fuera del encuadre.
Así que mientras la presidenta llega con sus frases sobre el compromiso social, la transparencia y el poder al servicio del pueblo, sus alcaldes más jóvenes parecen estar jugando a las escondidas con el mensaje. El discurso presidencial y la realidad municipal no solo están peleados, están divorciados, bloqueados y con orden de restricción.
Y no es que uno se espante porque alguien tenga buen gusto. Lo que incomoda —y provoca risa amarga— es ver a los autodenominados “transformadores del país” hablar de humildad mientras su muñeca brilla más que el presupuesto anual de una telesecundaria.
La gira de Sheinbaum por Veracruz promete discursos encendidos. Ojalá también reparta espejos, para que sus alcaldes se vean desde fuera.
#CallejónPolítico es la columna de análisis y opinión política de Sie7e Días Noticias, donde se desmenuzan los entresijos del poder con mirada crítica, ritmo narrativo afilado y ética periodística. Es un espacio que señala, cuestiona y provoca reflexión sobre la coyuntura política local, estatal o nacional, con especial atención a las decisiones del poder público, las fracturas partidistas, los pactos bajo la mesa y los silencios estratégicos. Su estilo es directo, reflexivo y, cuando es necesario, irónico. No busca complacer, sino incomodar con argumentos. Aquí, la política se narra sin adornos y con la claridad que exige el momento.

