CALLEJÓN POLÍTICO

Nahle bateó suave cuando tenía para conectar un jonrón

Tardó, pero llegó. En una conferencia de prensa, Rocío Nahle por fin dijo en voz alta lo que muchos en Morena llevaban meses rogando en silencio:

“No tengo relación con Eric Cisneros.”

No es poco, pero tampoco es suficiente.

El gesto tenía potencial para cortar de tajo con las telarañas que dejó la administración anterior, pero Nahle prefirió un deslinde tímido, sin adjetivos ni narrativa, apenas una frase plana.

El periodista le colocó la pelota en tee, al estilo béisbol infantil: suave, fija, ideal para conectar un jonrón retórico. El tema: el “terrible” Eric Cisneros —exsecretario de Gobierno y exaspirante a la candidatura de Morena al Gobierno de Veracruz—.

Pero Rocío, con calculado autocontrol, apenas hizo contacto. No lo reventó. No lo hundió. No lo negó tres veces.

La declaración vino en un lugar controlado. No por su equipo de prensa (que sigue en coma mediático), sino por ella misma, que cada vez ensaya mejor el tono de la gobernadora que no quiere pleitos.

Nahle ya no necesita a Bola 8 para nada. Ni para sumas ni para restas.

Pero ojo: si al santuareño no lo ponchó esta vez, no significa que esté fuera del juego. En una de esas, roba base o se apunta una base por bola. Por Bola 8, más precisamente. En la política veracruzana, como en el béisbol de barrio, a veces el que parecía eliminado termina colándose a la final… o por lo menos al palco.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *