Por Fanny Yépez
A días de concluir diciembre de 2025, la iniciativa de reforma electoral del Ejecutivo Federal aún no ha sido presentada formalmente ante el Congreso de la Unión y se encuentra en la fase final de redacción por parte de la comisión presidencial. Se espera que para el mes de enero del próximo año este documento sea presentado ante este órgano parlamentario federal.
Cabe precisar que, para que cualquier cambio a las leyes electorales (secundarias) sea aplicable en 2027, la legislación debe estar en vigor al menos 90 días antes del inicio del proceso electoral, lo cual suele ocurrir en el segundo semestre de 2026.
En resumen, el sistema electoral que operará en 2027 dependerá de las reformas que se aprueben en los próximos meses y si estas cumplen con los plazos y validaciones legales correspondientes.
Una de las propuestas más significativas es que los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) y los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) sean elegidos mediante voto popular, lo cual va a generar un amplio debate sobre su independencia y profesionalismo.
Se propone la eliminación de los 200 diputados plurinominales y los 64 senadores plurinominales, para que el Congreso se integre únicamente por representantes de mayoría relativa.
Disminuir significativamente la cantidad de recursos públicos que reciben los partidos políticos para sus actividades.
La iniciativa original plantea desmantelar la estructura territorial del INE, reduciendo las juntas distritales ejecutivas permanentes a oficinas auxiliares temporales. También se ha discutido la posibilidad de desaparecer los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs) y centralizar la operación electoral en un único organismo nacional.
La reforma electoral es parte de un paquete más amplio de 20 reformas constitucionales, entre las que destaca la reforma del Poder Judicial, que también incluye la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros.
Estas propuestas buscan, según sus impulsores, eficientar los recursos, transparentar la democracia y fortalecer la participación ciudadana, mientras que críticos argumentan que podrían centralizar el poder y debilitar la autonomía de las instituciones electorales.
A diferencia de reformas anteriores, que surgieron por consenso de la oposición, esta iniciativa proviene del oficialismo, lo que ha generado preocupación sobre la falta de un acuerdo amplio entre todas las fuerzas políticas.
Posturas de los partidos sobre la Reforma Electoral
Las posturas de los partidos políticos mexicanos sobre la actual reforma electoral de 2025 están claramente divididas, reflejando las líneas políticas tradicionales entre el partido gobernante y la oposición. Morena y sus aliados (PT y PVEM) la impulsan, mientras que los partidos de oposición (PAN, PRI, PRD) la rechazan, argumentando riesgos para la autonomía de las instituciones electorales.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

