Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. Es domingo. En muchos hogares de México, mientras unos descansan o disfrutan la comida familiar, otras siguen corriendo entre la cocina, el patio, el mandado y los cuidados. La pregunta es simple, aunque incómoda: ¿quién trabaja más en casa cuando “nadie está trabajando”?
La respuesta la tiene el INEGI, y no deja lugar a dudas: las mujeres mexicanas dedican más del doble de tiempo que los hombres al trabajo no remunerado, es decir, aquel que sostiene la vida pero no se paga con dinero: limpiar, cocinar, cuidar, acompañar, lavar, planear, sostener.
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Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, publicada en agosto de 2025, las mujeres dedican en promedio 39.7 horas semanales al trabajo doméstico, de cuidados y voluntario. Los hombres, apenas 18.2 horas.
La brecha es de 21.5 horas por semana, el equivalente a más de medio turno laboral. Gratis, claro.
El trabajo invisible que no descansa
El domingo también es día de trabajo, aunque no se registre en nóminas. Las mujeres trabajan más horas a la semana que los hombres:
- 61.1 horas en total, sumando trabajo remunerado y no remunerado.
- Los hombres suman 58.0 horas semanales.
Pero la diferencia más notoria está en quién hace qué:
- Las mujeres dedican 66.8 % de su tiempo total de trabajo a tareas no remuneradas, como limpieza, cocina, cuidado de niñas, niños, personas enfermas o mayores.
- Los hombres destinan solo 33.2 % de su tiempo a esas mismas tareas.
Y no es solo cuestión de género. La desigualdad se agrava en mujeres indígenas, rurales, afrodescendientes o con discapacidad:
- Mujeres hablantes de lengua indígena: +23.2 h semanales en trabajo doméstico.
- Mujeres en localidades pequeñas: +21.0 h.
- Mujeres con discapacidad: +13.2 h.
¿Quién cuida a quién?
La carga de cuidados es otra pista clave:
- Las mujeres dedican 9.4 horas más que los hombres al cuidado de menores de 5 años.
- Y 5.3 horas más al cuidado de personas con enfermedades o discapacidad.
Si se cuentan los cuidados pasivos (estar al pendiente mientras se hace otra actividad), la diferencia es abismal:
- Cuidado de niños pequeños: 33.4 h las mujeres vs. 14.8 h los hombres.
- Cuidado de personas enfermas: 23.8 h vs. 13.1 h.
¿Y si no lo hicieran?
Todo este trabajo no remunerado representa un valor económico real, aunque no se refleje en el PIB, ni en las cifras de empleo. La ENUT busca precisamente visibilizar estas cargas ocultas, urgentes para diseñar políticas de cuidados, distribución equitativa del tiempo y corresponsabilidad doméstica.
Mientras tanto, la vida sigue. Es domingo. Y en muchas casas mexicanas, aunque no haya jefe ni salario, el trabajo sigue siendo trabajo. La diferencia es quién lo ve… y quién lo hace.

