Redacción Sie7e Días Noticias
POZA RICA, Ver. — Jorge Céspedes tenía 44 años. Era padre, hijo, vecino. Cuando el agua comenzó a subir el 10 de octubre en Poza Rica, él decidió quedarse en casa, en la colonia Morelos, sector La Esperanza. Cuidaba lo poco que quedaba de su vivienda tras las primeras lluvias. No volvió a ser visto.
17 días después, su cuerpo fue encontrado enterrado en el lodo de un potrero, en los límites entre la colonia Morelos y Las Granjas. No fue gracias a un operativo oficial ni a una brigada especializada. Lo halló un vecino, alertado por el olor. Lo confirmó su padre, que llegó al sitio guiado por rumores de redes sociales. Lo identificó por la cartera que aún llevaba en el pantalón.
Así se encontró a la víctima número 36 de las lluvias e inundaciones en Veracruz.
La historia de Jorge resume la crudeza de la post inundación: las personas no localizadas se buscan entre la maleza, por intuición, por memoria, por amor. No por protocolo. No por el Estado.
De acuerdo con el Gobierno Federal, hasta el 27 de octubre había 7 personas no localizadas por las lluvias en Veracruz. Pero esa cifra flota, porque no hay indicios de una estrategia de localización activa.
A Jorge, su padre lo buscó durante más de dos semanas. A diario. A pie. Sin ayuda oficial. Solo. La tarde del 27 de octubre, llegó a ese potrero luego de que un ciudadano reportara el hallazgo de un cadáver. Fue el primero en acercarse. Él mismo confirmó, con la cartera en mano, que ese cuerpo cubierto de lodo era el de su hijo.
Para cuando llegó la policía municipal, el trabajo ya estaba hecho. La comunidad había encontrado a Jorge.
Las imágenes de la colonia Las Granjas no necesitan narrador: casas abiertas como heridas, techos vencidos, ropa entrelazada en ramas. A unos metros de ahí, Jorge estuvo oculto durante 17 días.
¿Quién busca a los que faltan?
La lista oficial aún tiene siete nombres no localizados. Pero no hay búsquedas visibles, no hay anuncios ni brigadas desplegadas en zonas críticas. No hay una plataforma pública que indique quiénes son, ni qué se está haciendo por ellos.
Jorge Céspedes ya fue encontrado. Quedan otros siete, oficialmente. Pero si algo ha enseñado esta tragedia, es que los únicos que realmente los están buscando… son sus familias.

