Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. A casi dos meses de haberse manifestado por despidos que califican como injustificados, extrabajadores del Asilo “Mariana Sayago”, dependiente de la Secretaría de Salud de Veracruz, exigen la intervención directa de la gobernadora Rocío Nahle, ante lo que señalan como omisión institucional frente a posibles actos de hostigamiento laboral, nepotismo y afectaciones en la atención a adultos mayores.
En entrevista, Trinidad Luna Camacho, una de las empleadas cesadas, denunció que desde el 28 y 29 de agosto —cuando fueron despedidos y realizaron un paro laboral— no han recibido ninguna respuesta ni seguimiento a sus reclamos.
“Estamos esperando la respuesta de la gobernadora Rocío Nahle, para que tome cartas en el asunto. El día de mañana se cumplen dos meses y no se ha resuelto nada”, sostuvo.
De acuerdo con su testimonio, al menos 15 trabajadores fueron removidos de sus cargos desde la llegada de la nueva administración del asilo, bajo el argumento de un supuesto “recorte presupuestal”. Sin embargo, los puestos han sido ocupados por personal nuevo, incluyendo familiares o allegados a la dirección, afirmó.
“Nos sacaron a nosotros y metieron a su gente. Ya llegaron tres enfermeros, una trabajadora social, un terapeuta físico y una psicóloga. Los puestos ya existían”, acusó.
Además, Luna Camacho aseguró que el ambiente laboral se volvió hostil desde la llegada del nuevo equipo directivo, con prácticas de acoso hacia empleados antiguos y cambios en los protocolos de atención que afectarían directamente a los residentes.
“Se han restringido las visitas, se prohíben alimentos que necesitan los adultos mayores y se pide que no hablen de lo que pasa. Quieren que todo se quede en silencio”, advirtió.
La ex trabajadora también denunció que el acceso de extrabajadores al asilo ha sido limitado, incluso cuando algunos residentes han preguntado por ellos.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad y a las autoridades a no minimizar lo que ocurre dentro de las instituciones públicas encargadas del cuidado de personas adultas mayores, e invitó a sus antiguos compañeros a unirse y visibilizar lo que calificó como una situación grave.

