Por Redacción Sie7eDíasNoticias
Xalapa, Veracruz. La avenida Miguel Alemán, una de las más transitadas de Xalapa, volverá a ser intervenida en agosto de 2025. El anuncio vino del propio alcalde, Alberto Islas Reyes, quien celebró haber conseguido asfalto donado por Pemex y aseguró que los trabajos —al menos en su primera fase de bacheo— se llevarán a cabo con recursos públicos municipales y gestión institucional.
Pero esa calle, la misma que conecta zonas clave de la capital veracruzana, ya había sido rehabilitada en 2022, hace apenas tres años. La intervención anterior fue ejecutada por el Ayuntamiento de Xalapa bajo el mando de Ricardo Ahued Bardahuil, hoy secretario de Gobierno del estado. Es decir: el predecesor de Islas Reyes, su padrino político y actual superior en la cadena institucional.
La obra que ya se había hecho
En 2022, el Ayuntamiento de Xalapa, entonces encabezado por Ricardo Ahued Bardahuil, llevó a cabo la rehabilitación de la avenida Miguel Alemán. La obra fue registrada oficialmente en el Sistema de Consulta de Obras y Acciones Municipales del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), con una inversión de 3 millones 450 mil 571 pesos con 55 centavos, proveniente del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN).
La empresa responsable de ejecutar el proyecto fue Gopara Arquitectos S.A. de C.V., bajo contrato formal. La ficha técnica indica que los trabajos se realizaron entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2022, y se estimó un beneficio directo para 30 mil personas. Además, como parte del proceso de rendición de cuentas, el municipio entregó evidencia fotográfica de maquinaria y personal en obra.
Todo parece indicar que se trató de una intervención completa, con recursos públicos ejercidos y una planeación estructurada. Sin embargo, casi tres años después, la vialidad vuelve a presentar un deterioro tan severo que el gobierno municipal actual considera necesario intervenirla nuevamente.


Dos veces en un mismo cuatrienio
Lo inusual no es que se bachee una calle. Lo que llama la atención es que la misma vialidad será intervenida dos veces dentro del mismo periodo de gobierno, aunque encabezado por dos figuras distintas: Ricardo Ahued Bardahuil, quien dejó la alcaldía para asumir la Secretaría de Gobierno, e Islas Reyes, su sucesor político y actual presidente municipal.
En el discurso institucional, el alcalde afirma que los nuevos trabajos se realizarán gracias al apoyo del Gobierno del Estado y de Pemex, lo cual permitirá iniciar con labores de bacheo y, eventualmente, planear una rehabilitación integral estimada en 40 millones de pesos. Sin embargo, ya se había ejercido un presupuesto de más de tres millones de pesos en la misma avenida en 2022.
La decisión de intervenir nuevamente la Miguel Alemán, tan solo tres años después, coloca sobre la mesa aspectos como la durabilidad de las obras públicas, la planificación urbana y los mecanismos de seguimiento técnico a las constructoras contratadas. En esa lógica, el calendario político y el calendario del concreto no siempre coinciden.

Los baches que tragan presupuesto
Mientras tanto, la ciudadanía sigue transitando por la misma vialidad con baches reincidentes, problemas de tráfico y promesas de solución que se renuevan cada administración.
El gasto público regresa a una obra que ya había sido atendida, sin que medie un informe claro que justifique el deterioro o que detalle por qué debe ejecutarse nuevamente.
La información disponible no permite saber si la intervención anterior falló por deficiencia técnica, por desgaste prematuro o por condiciones externas. Lo cierto es que la avenida Miguel Alemán será nuevamente rehabilitada en un mismo cuatrienio político, bajo dos gobiernos aliados, con dos presupuestos distintos.

Epílogo sin pavimentar
En Xalapa, hay obras que se desgastan más rápido que la memoria institucional. La Miguel Alemán será tocada por segunda vez en tres años, y eso no siempre representa mejora urbana, sino una postal del modo en que se gestiona el espacio público desde el poder local. La calle sigue ahí; el concreto se quiebra, pero las decisiones políticas se repiten con sorprendente sincronía.

