Por Fanny Yépez
Las inundaciones en las ciudades de Veracruz se están registrando principalmente por la combinación de intensas lluvias, fenómenos meteorológicos como ciclones y tormentas tropicales, y factores geográficos y urbanísticos que agravan el problema.
La topografía, el desbordamiento de ríos y arroyos, la pérdida de vegetación, la basura en las calles y la ocupación de zonas inundables por construcciones también contribuyen a las inundaciones.
La entrega indiscriminada del cambio de uso de suelo a ambiciosos desarrolladores, los asentamientos humanos irregulares y las pésimas obras hidráulicas son factores que han contribuido a que, en época de lluvias, se generen inundaciones en zonas habitacionales y comerciales. Estos deslaves han puesto al descubierto la gran corrupción en la edificación de muros de contención.
Por ejemplo, el muro de contención ubicado en la lateral del puente Macuiltépetl, con dirección de Banderilla a Xalapa, se derrumbó la mañana del martes 17 de junio a causa de las lluvias.
La agencia de noticias La Silla Rota publicó este sábado, respecto a este muro, que según “datos del contrato XALDOP-97/24-IR”, fue la empresa Pemarte S.A. de C.V. la que ganó la asignación. Según los datos contenidos en el documento oficial, el muro de contención debía ser edificado en 90 días naturales.
La obra debía empezar el 23 de septiembre de 2024 y concluir el 21 de diciembre de ese mismo año. La empresa se comprometía a la construcción de muros de contención en prolongación Ruiz Cortines y en la lateral izquierda del bulevar Xalapa-Banderilla, entre los bajos del puente de la avenida México y el carril de incorporación al bulevar Xalapa-Banderilla, en la colonia 21 de Marzo.
El contrato detalla que la empresa Pemarte S.A. de C.V. recibiría un pago de 7 millones 797 mil pesos, de los cuales 1 millón 61 mil correspondían al IVA de la obra. El ayuntamiento le otorgó un anticipo de 2 millones 309 mil pesos.
Pemarte pagó una fianza de 2 millones de pesos y un equivalente al 10 por ciento del costo total de la obra para garantizar el cumplimiento de todas las obligaciones establecidas.
El contrato fue firmado por el alcalde con licencia, Ricardo Ahued Bardahuil, y por la síndica Cecilia Coronel Bricio, entre otros funcionarios municipales, así como por Pedro Luis Medina Martínez, representante legal de Pemarte S.A. de C.V. Ahora, mucho tiene que explicar al respecto el titular de la Segob.
Las imágenes de la inundación suscitada en la plaza El Juguete también revelan la mala planeación hidráulica del centro comercial, porque los propios ingenieros aseguran que la naturaleza tiene “memoria”, en el sentido de que sus sistemas y procesos están influenciados por experiencias pasadas y patrones que se han repetido a lo largo del tiempo.
Esta “memoria” no es literal, como la memoria humana, sino que se refiere a la forma en que los sistemas naturales se adaptan, evolucionan y recuerdan patrones a través de la interacción entre sus componentes y el entorno. Las aguas pluviales buscan su cauce de forma natural. Y lo sucedido en la plaza El Juguete es un vivo ejemplo de ello.
Otro claro ejemplo es lo que sucedió en el fraccionamiento Rincón del Águila, donde se construyó un complejo de apartamentos aquí en Xalapa. Ahí también se puso al descubierto la mala calidad de las obras.
Este sábado se realizó un recorrido de supervisión a los edificios para establecer las afectaciones que registraron estas edificaciones por las intensas lluvias.
Se pudo constatar que la Torre 2 presenta filtraciones de agua en techos y paredes en todos los niveles, así como agrietamientos leves por acumulación de humedad.
En tanto, el Salón de Usos Múltiples se encuentra inundado, con afectaciones notables en el techo.
La Torre 1 se reporta sin daños internos de consideración; sin embargo, se cayó una barda colindante del fraccionamiento vecino El Ánimo, a un costado.
El crecimiento urbano desordenado, la ocupación de zonas inundables y la falta de infraestructura adecuada para el manejo del agua pluvial, como sistemas de drenaje eficientes, también contribuyen a las inundaciones. Algunas zonas de Veracruz son particularmente vulnerables debido a su ubicación geográfica o a la falta de planificación urbana.
En resumen, las inundaciones en Veracruz son un problema complejo, una combinación de factores naturales y humanos. Abordar este problema requiere medidas integrales que consideren la gestión de riesgos, la infraestructura adecuada, la prevención de la contaminación y la adaptación al cambio climático.
Las autoridades municipales y estatales son corresponsables de las inundaciones, porque entregaron de forma indiscriminada autorizaciones para el cambio de uso de suelo, sin analizar a profundidad los riesgos de edificar en zonas vulnerables. A ellos se les debe llamar a cuentas y abrirles denuncias penales por colocar en riesgo a la población.

