Por Fanny Yépez

Ante 249 consejeros y 364 convocados de todo el país que se reunieron en el WTC de la Ciudad de México en la sexta sesión ordinaria del Consejo Nacional de Morena, el partido aprobó por unanimidad una serie de lineamientos éticos obligatorios para aspirantes a cargos públicos, militantes y representantes populares.

En ellos se destaca que queda prohibido el nepotismo, el uso de recursos públicos para beneficio personal o de grupo, la opulencia —como viajes en primera clase, uso de vehículos blindados, hacer turismo político— y cualquier tipo de “extravagancias”, así como el rechazo al financiamiento privado en actividades proselitistas.

A muchos presentes y ausentes les zumbaron los oídos con estas nuevas disposiciones, que ahora forman parte de los estatutos internos del partido guinda, sobre todo a aquellos “servidores públicos” que manejan los recursos públicos como si fueran empresas propias para su uso personal.

Otro de los aspectos que también se abordaron durante el Consejo Nacional fue el tan sonado, malgastado y deteriorado tema de la unidad partidista.

Sobre este punto, el presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, subrayó que “se vale tener aspiraciones, se vale levantar la mano, lo que no se vale es crecer a costa de un compañero”. La medida busca fortalecer la unidad interna de Morena y evitar prácticas que contradigan los principios del movimiento.

Varios morenistas se han de haber dado por aludidos, sobre todo esos que, enarbolando la bandera de la autocrítica, han arremetido contra sus propios correligionarios. Sin lugar a dudas, uno de estos personajes es el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara.

Como lo había anunciado la dirigente nacional de Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum envió una carta al Consejo donde llamó a recordar los orígenes del partido y a rechazar el influyentismo, el turismo político y cualquier vínculo con el crimen organizado.

Asimismo, se prohíben las extravagancias como viajar en primera clase, usar vehículos blindados, contratar servicios de seguridad privada o exhibir lujos excesivos como joyas, ropa de marca, autos de alto valor o restaurantes exclusivos.

Bajo advertencia no hay engaño: ahora los morenistas deberán apegarse a los principios de la austeridad republicana, la igualdad, la no reelección y la independencia de poderes fácticos. Quienes incumplan estos lineamientos podrán ser inhabilitados como candidatos o incluso expulsados del partido, advirtió la secretaria general, Carolina Rangel.

Fue la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, la encargada de leer la carta que envió a las huestes morenistas la presidenta Claudia Sheinbaum, quien resaltó el valor de la unidad.

“El interés supremo de la patria está por encima siempre de cualquier interés personal. No apostemos nunca a la división. No caigamos tampoco en el sectarismo ni, por el contrario, en el exceso de pragmatismo sin principios”.

Afirmó que todos los militantes de Morena deben conducirse con honestidad, humildad y sencillez, por lo que la parafernalia del poder “es del pasado de corrupción y privilegios, no de Morena”.

Como punto cuatro, se mencionó que ya se aprobó una legislación para frenar el nepotismo, pero el partido deberá aplicarla a partir de 2027.

También deberán evitar caer en el “corporativismo” y los gobiernos emanados de Morena deben garantizar la austeridad republicana y la cercanía con el pueblo.

“No puede haber colusión con la delincuencia, ni organizada ni de cuello blanco”, finalizó.

El punto más aplaudido fue el de las campañas anticipadas, que se dejó para el final. La primera mandataria demandó que los candidatos a gobernadores y alcaldes se definan a través de encuestas.

En la misiva, la primera mandataria de la nación convocó a los morenistas a “fortalecer la Comisión de Elecciones y garanticemos que la Comisión de Encuestas realice con transparencia y rigor metodológico la selección de candidatos. Mientras sigan existiendo las y los candidatos plurinominales, garanticen que sean emanados de tómbolas, en el marco de los resultados del partido”, añadió.

“Para la participación en la elección de 2027, es importante que haya reglas claras. Sugiero que el Comité Ejecutivo de Morena las proponga al Consejo en enero de 2026, cumpliendo siempre con las leyes electorales”.

Pidió que, una vez que arranquen los procesos internos —no antes—, se realice una campaña a ras de tierra, casa por casa, que es la que convence: no la que usa más recursos económicos, sino la más cercana al pueblo.

“Para la definición de las y los coordinadores de la transformación en estados y municipios, considero importante que no se permita el uso de anuncios espectaculares, la promoción de servicios privados, las campañas de odio en contra de otros participantes en las encuestas y, evidentemente, el uso de recursos públicos”, expresó.

Ojalá que este severo llamado que hizo la presidenta Sheinbaum no se quede solo en meras intenciones o sueños guajiros, como dicen aquí en mi terruño.

Espero que no se convierta en una utopía difícil de lograr o respetar. Vamos a darles a todos los militantes de la 4T la oportunidad de que, si en verdad antepondrán los intereses del pueblo y del partido, lo demuestren con hechos… no solo con discursos.

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