Manifestación de personal médico por desabasto de medicamentos frente al IMSS-Bienestar en Xalapa.
LA COLUMNA

Que se declara en estado de emergencia el sistema de salud de Veracruz

Por Fanny Yépez

En medio del desabasto de medicamentos en Veracruz, vale la pena recordar una de las máximas más famosas atribuidas a Hipócrates, considerado el padre de la medicina en la Antigua Grecia: “Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento”.

Tal parece que este juramento que hacen los médicos lo olvidó Roberto Ramos Alor, quien se conduce con soberbia, indolencia y apatía ante los justos reclamos de médicos, enfermeras, trabajadores sociales y familiares de pacientes, quienes este domingo se volcaron a las principales calles de la capital veracruzana, reclamando medicamentos, material de curación y quirúrgico en el sistema de salud, además de la renuncia inmediata del actual titular del IMSS-Bienestar en la entidad.

La protesta frente al IMSS-Bienestar

La falta de medicamentos, material de curación y equipo quirúrgico en los hospitales genera una reacción en cadena, que desestabiliza por completo el sistema de salud, afectando directamente la vida de los pacientes, la economía familiar y la operación de las instituciones médicas.

Los manifestantes demandaron que se declare en estado de emergencia el sistema de salud de la entidad veracruzana, debido al severo desabasto de medicamentos, material quirúrgico e insumos básicos. La manifestación frente al IMSS-Bienestar en Xalapa reunió este domingo a médicos, enfermeras y personal del sector salud que exigen respuestas inmediatas.

Lo que provoca el desabasto de medicamentos

El desabasto de medicamentos es una problemática crítica que agrava la crisis del sistema de salud en Veracruz, afecta la seguridad, la continuidad de los tratamientos y la supervivencia de millones de personas a nivel global. Cuando un paciente no recibe sus fármacos en el momento oportuno, se interrumpe el control de su enfermedad, lo que detona complicaciones graves, hospitalizaciones de emergencia e incluso desenlaces fatales.

Las principales consecuencias del desabasto de medicamentos y material de curación se dividen en cuatro áreas críticas. La primera es el impacto directo en la salud, con aumento de la mortalidad y morbilidad.

El retraso o suspensión de tratamientos provoca que se empeore la enfermedad controlable y, en casos graves (como pacientes oncológicos o con padecimientos cardiovasculares), puede causar la muerte.

Sin material quirúrgico (bisturis, suturas, gasas) o anestésicos, las intervenciones programadas se suspenden. Esto satura las listas de espera y agrava la condición del paciente.

Lo grave de este tema tan delicado es que la escasez de material de curación estéril o antisépticos eleva el riesgo de contagios y complicaciones en heridas abiertas debido a la improvisación forzada.

La falta de insumos médicos provoca también la pérdida de continuidad terapéutica, al no haber fármacos disponibles, se interrumpe la adherencia a tratamientos de enfermedades crónicas (diabetes, VIH, hipertensión), provocando crisis médicas recurrentes.

Las familias se ven obligadas a comprar por su cuenta desde jeringas y gasas hasta medicamentos de alto costo, para que sus familiares puedan ser atendidos. Para los sectores de bajos recursos, este gasto imprevisto puede absorber gran parte de sus ingresos mensuales o forzarlos a adquirir deudas pesadas.

Saturación de salas de urgencias, al no poder controlar sus enfermedades en la consulta externa por falta de medicinas, los pacientes recaen y desbordan las áreas de emergencias.

En padecimientos crónicos como la diabetes (falta de insulina) o enfermedades cardiovasculares (antihipertensores), la ausencia del fármaco desestabiliza de inmediato al paciente, elevando el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares o cetoacidosis.

Progresión de enfermedades graves, para pacientes con cáncer o VIH, el retraso en los ciclos de quimioterapia o antirretrovirales permite que la enfermedad avance de forma agresiva, restando efectividad a tratamientos futuros.

El testimonio del Hospital General de Zona 11

La periodista Lulú López en su muro de Facebook publicó este sábado que “van tres bebés fallecidos en cuestión de días en el Hospital General de Zona número 11 del IMSS #Xalapa, porque la falta de asepsia ha provocado una contaminación bacteriológica.

Hay amenazas para el personal de que si dicen lo que está sucediendo los van a despedir sin ningún tipo de indemnización.

Trabajan sin material y sobre todo sin personal suficiente. Con espacios reducidos y sobrecupo de pacientes. El personal está obligado a atenderlos “como caiga” porque los directivos buscan generar números para entregar resultados, pero a costa de exigir que hagan hasta lo imposible para sacar adelante el hospital, aunque no tengan lo mínimo para trabajar.”

Aunado a todo eso, la actitud prepotente de Roberto Ramos Alor, es la gota que derramó el vaso y así es que la manifestación de médicos y enfermeras en Xalapa de este domingo fue para llamar la atención de las autoridades y, de paso, exigir sus derechos laborales de todo el equipo del sector salud.

Veracruz vuelve a tener los reflectores de los medios nacionales, pero evidentemente, se justifica el reclamo del equipo médico y los familiares de los pacientes.

El legado de Ricardo Flores Magón, en voz de Medina Pérez

EL EXDIPUTADO FEDERAL, MARCO ANTONIO MEDINA PÉREZ, estuvo la tarde del sábado en el Centro Recreativo de Xalapa, para impartir una conferencia magistral y conmemorar el 153 aniversario del natalicio de Ricardo Flores Magón.

Dijo que su legado –de Flores Magón– es la del estratega y organizador de la rebeldía del pueblo, como en su momento, en sus días y circunstancias, desplegaron Lenin, Fidel o Ho Chi Minh.

A sus 19 años de edad participa junto con su hermano mayor, Jesús, en una manifestación estudiantil en contra de la reelección de Porfirio Díaz, siendo hecho prisionero en Palacio Nacional. Este sería el primer encarcelamiento de muchos que marcarían su vida.

En 1900, junto con sus hermanos Jesús y Enrique, fundó el periódico Regeneración, que se convertiría en la antorcha gigantesca que prendió fuego a la Revolución.

Marco Antonio Medina Pérez, tesorero general del ISSSTE, fue bien recibido por el público y ovacionado por la disertación fluida de su narrativa. Su trato con la prensa fue muy cordial y ameno y durante dos horas consecutivas mantuvo la atención del respetable público que ahí se dio cita.

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