Por Fanny Yépez
La entidad veracruzana afronta una grave oleada de violencia que se intensificó este fin de semana, con el nefasto reporte de una serie de ataques armados y ejecuciones en distintas demarcaciones, que arrojó un saldo de al menos ocho personas muertas y un menor de edad lesionado, este factor ahuyenta las inversiones nacionales y extranjeras.
Los hechos delictivos de mayor impacto reportados en los últimos días incluyen el asesinato de agentes federales en Omealca, mientras realizaban labores de investigación contra el crimen organizado. Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) fueron emboscados en la región central del estado.
El ataque dejó un saldo de dos agentes federales muertos y una oficial herida. Tras un fuerte operativo de las fuerzas federales y estatales para dar con los responsables, se logró la localización y liberación con vida de dos personas que estaban secuestradas.
El asesinato de dos agentes federales en el municipio de Omealca, Veracruz, provocó la enérgica reacción del embajador de los Estados Unidos en México, Ronald Johnson, que expresó sus condolencias a las familias de los oficiales fallecidos y deseó la pronta recuperación de una agente, que resultó herida en la misma agresión.
Destacó el peligro constante que afrontan los elementos que trabajan en las instituciones de seguridad y procuración de justicia en el país. Reafirmó la colaboración bilateral, señalando la necesidad de seguir coordinando esfuerzos contra los grupos de la delincuencia organizada, para construir comunidades más seguras en ambas naciones.
La región sur del estado fue la que registró múltiples hechos de sangre en un solo día. En Coatzacoalcos, un hombre fue acribillado afuera de un taller mecánico. En la carretera Transístmica (tramo Jáltipan-Acayucan) se localizó el cuerpo de otro hombre con impactos de bala y un mensaje amenazante.
Asimismo, en el municipio de Oteapan, se suscitó un ataque directo que cobró la vida de un civil y dejó dos heridos, entre ellos un adolescente de 14 años de edad.
Días antes en San Andrés Tuxtla, se produjo un enfrentamiento derivado de otro operativo anti-secuestro, que terminó con la detención de seis presuntos delincuentes tras intensas balaceras de las fuerzas de seguridad.
El costo económico de la violencia
Los datos de Data Coparmex publicados en septiembre de 2026 confirman que el ánimo empresarial para invertir en Veracruz se encuentra en un 20%, posicionándose por debajo del promedio nacional, el cual ya experimenta una caída histórica al situarse en apenas un 23%.
Así lo expuso el presidente de Coparmex Veracruz, Adrián Maynes, durante un análisis realizado en colaboración con el Colegio de Economistas del Estado de Veracruz, representado por su secretario, Jorge Silva Rodríguez.
La inseguridad y los costos de protección obligan a las empresas a destinar recursos a seguridad física, cámaras y blindaje en lugar de invertirlos en su crecimiento o expansión, por lo que resulta caro invertir en el territorio veracruzano.
Otro factor que afecta la inversión es la baja confianza: solo 2 de cada 10 socios locales consideran que existen condiciones favorables para arriesgar capital.
A esto se suman los trámites pesados —cerca del 49.1% de las empresas en la entidad reportan complicaciones o demoras con las gestiones gubernamentales— y la alta informalidad, ya que alrededor del 68.9% de los trabajadores operan fuera del esquema formal y sin prestaciones de ley.
Veracruz, por debajo del promedio nacional
El panorama resulta todavía más complicado para Veracruz.
Para el dirigente empresarial, los números reflejan que existe una combinación de factores que está frenando las decisiones de inversión: inseguridad, financiamiento costoso, informalidad y obstáculos regulatorios.
La falta de inversión nacional y extranjera atora el crecimiento económico de la entidad y detiene la generación de empleo, esto debe preocupar y sobre todo ocupar a las autoridades estatales, quienes deben hacer un arduo trabajo para atraer capitales.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

