Rubén Rocha Moya durante un acto público como gobernador de Sinaloa, en medio del escándalo que generó el deslinde de Morena.
LA COLUMNA

El escándalo Rocha Moya afectará a las y los candidatos de Morena

Por Fanny Yépez

El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa generó una fuerte tensión política dentro de Morena. Las repercusiones se dividen entre el distanciamiento institucional del Poder Ejecutivo y la ambigüedad de no pronunciarse de manera directa.

El escándalo que arrojó el tema del exgobernador sinaloense fue una marcada división y enfrentamiento entre la cúpula morenista (secretarios, dirigencia nacional, gobernadores, senadores y diputados), entre otros.

Entre los efectos positivos está la marcada distancia institucional, porque muestra que la administración federal no avala ni coordinó el regreso unilateral del gobernador.

Además, fija una postura pública de que los intereses de la nación están por encima de los cargos públicos. Como control de daños interno, intenta contener el desgaste político para el partido oficial frente a las críticas de ambición de poder.

Las repercusiones negativas son la ambigüedad política y la falta de mención directa al nombre de Rocha Moya, que deja abiertas dudas sobre la firmeza de la medida.

Fractura entre la dirigencia nacional y las bases morenistas

Coloca en evidencia la fractura entre los gobernantes y huestes morenistas, refleja la falta de coordinación y comunicación entre el gobierno estatal y la cúpula federal.

Lanza un mensaje de incertidumbre jurídica y social, incrementa la especulación sobre la estabilidad política en Sinaloa y las investigaciones pendientes.

El caso de Rubén Rocha Moya también ha dañado la imagen de Morena al evidenciar presuntos vínculos con el narcotráfico, señalados por Estados Unidos, provocando una caída en las preferencias electorales, divisiones internas entre simpatizantes y críticas por un aparente pacto de impunidad tras su reincorporación al cargo.

Impacto en la credibilidad y la imagen del partido

Hay también un impacto en la credibilidad, la opinión pública y la imagen de la marca. Una gran parte de la ciudadanía percibe que los señalamientos contra el exgobernador erosionan el discurso oficial de honestidad y combate a la corrupción.

Se suma el desgaste institucional: las encuestas reflejan un retroceso en la intención de voto hacia Morena en Sinaloa, complicando el panorama político local rumbo a las elecciones de 2027 en Sinaloa.

Para blindarse de los efectos negativos que arrojó el caso Rocha Moya hubo un deslinde de Morena: la dirigencia nacional optó por distanciarse y calificar su retorno como una decisión personal, evitando asumir un costo mayor por el desgaste del exmandatario.

Desde la base y la oposición también hay críticas: los sectores afines a la autodenominada Cuarta Transformación y partidos de oposición han cuestionado duramente su regreso, tildándolo de error político y señalando posibles arreglos de impunidad.

Retroceso en las encuestas rumbo a 2027

En cuanto al impacto en las encuestas de Sinaloa por el caso Rocha Moya, el desgaste es regional: las encuestas muestran un retroceso en la intención de voto para Morena en el estado, debido a la presión mediática y los señalamientos, y es posible que la misma situación esté sucediendo en las 32 entidades de la república, incluyendo el estado de Veracruz, donde los propios analistas hablan de posibles derrotas en al menos 12 distritos federales y locales.

Para detener la avalancha negativa los aspirantes han optado por una campaña de silencio: las y los tiradores a un escaño federal y local de Morena evitan nombrar directamente a Rocha Moya en sus actos públicos para apartarse de su sombra.

El efímero regreso y posterior salida del mandatario dividió las reacciones entre los precandidatos locales, algunos lealmente solidarios y otros marcando distancia.

En cuanto a la reacción de la dirigencia y la cúpula, esta optó por una distancia institucional: el partido y los gobernadores afines a la 4T calificaron sus acciones recientes como decisiones de carácter personal, pidiendo no comprometer al movimiento colectivo.

De cara a 2027, la dirigencia nacional reforzó filtros de selección interna para evitar postular perfiles con pasivos que afecten las marcas del partido en los comicios.

Aunque no hay un porcentaje de derrotas que se prevé en Morena por el caso Moya, la crisis política generada por las investigaciones en Estados Unidos y la inestabilidad en Sinaloa han provocado un impacto medible en las encuestas de preferencia electoral y de opinión pública de cara a los comicios estatales y federales de 2027.

Lo que dicen las encuestadoras: la caída en cifras

Las repercusiones porcentuales identificadas por las principales firmas demoscópicas:

En cuanto a la caída en la intención de voto en Sinaloa, el partido mantiene el primer lugar en las preferencias del estado, pero ha registrado retrocesos notorios en su intención de voto a raíz del escándalo.

La Encuesta MX: reportó la caída más drástica, perdiendo 8.7 puntos porcentuales al pasar del 42.6% de preferencia al 33.9%.

Rubrum: registró una reducción de 3.4 puntos porcentuales, descendiendo del 33.8% al 30.4%.

Electoralia y Demoscopia Digital: reportaron caídas consistentes con un promedio de 3 puntos porcentuales a la baja.

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