El campesino fue llevado en burro por falta de ambulancia en Tatahuicapan, Veracruz.
LA COLUMNA

Falta de ambulancias en Veracruz: la salud rural que nadie atiende

Por Fanny Yépez

El caso de Tatahuicapan: la fotografía que exhibió la crisis

La elocuente y lamentable fotografía tomada en el municipio de Tatahuicapan, Veracruz, donde se observa tristemente a un campesino identificado como Víctor o apodado “El Coche”, vecino de la comunidad de Tecuanapa, quien murió en el lomo de un burro mientras sus familiares intentaban trasladarlo de emergencia al no recibir una ambulancia municipal, coloca en evidencia el pésimo servicio de salud en la zona rural que existe en la entidad.

Este hecho causó indignación del pueblo, los vecinos del lugar denunciaron que solicitaron una ambulancia al ayuntamiento tras empeorar la salud del hombre, pero la respuesta oficial fue que no había chofer disponible.

Muchas razones tienen los pobladores para reprocharle a las autoridades municipales, estatales y federales, quizás si hubieran atendido en forma oportuna este caso no estaríamos lamentando este triste fallecimiento. Pero tal parece que los campesinos se topan con corazones duros como una piedra que no les conmueve la situación tan dramática por la que atraviesan los pobladores de zonas rurales.

Ante la falta de ambulancias en Veracruz y tras esperar horas, optaron por subirlo a un burro para llevarlo a recibir atención. Falleció en el trayecto.

La reacción de los pobladores ante este hecho desató una profunda indignación ciudadana y exigencias de esclarecimiento por la precariedad de los servicios médicos rurales.

En el municipio de Tatahuicapan existe un Centro de Salud con Servicios Ampliados (CESSA), que supuestamente ofrece atención médica de primer nivel, urgencias menores, odontología y laboratorio, pero no cuenta con un hospital general para casos graves o cirugías mayores.

Sin embargo, el triste fallecimiento del campesino exhibe la precariedad de los servicios médicos, o quizás la negligencia de los que están a cargo del hospital de la zona.

Es evidente que faltan médicos, enfermeras, medicamentos, ambulancias y voluntad.

Las autoridades federales o estatales debieran investigar los hechos y en caso de negligencia aplicar la ley con todo rigor.

Silencio institucional ante la muerte del campesino

Como fue un humilde campesino el que falleció, nadie ha respondido o declarado al respecto, empezando por la titular de la Secretaría de Salud de Veracruz, la Dra. Mariela Hernández García, quien ha guardado un silencio cómplice y tampoco el diputado local del distrito, Esteban Bautista Hernández, presidente de la JUCOPO, y mucho menos ha dado su opinión la gobernadora Rocío Nahle.

Esto demuestra una actitud deshumanizada de los gobernantes, no les interesa la salud de los veracruzanos y mucho menos la de los habitantes de zonas rurales, donde supongo que el año próximo acudirán en masa a solicitar el apoyo y voto de las familias campesinas; será entonces cuando se acuerden de que existen.

Los números detrás del colapso: tiempos de espera, desabasto y falta de personal

La crisis de salud en comunidades rurales de Veracruz se refleja en una calidad de servicios que se considera regular con tendencia a deficiente en el sector público, debido a contrastes severos entre la alta especialidad en grandes ciudades y la escasez de recursos, medicamentos y personal en zonas rurales o marginadas.

Tiempos de espera, son largas filas y demora excesiva para recibir consultas o cirugías programadas. En abasto de insumos, son frecuentes los reportes de escasez de medicamentos y falta de equipo especializado en clínicas comunitarias. Indicadores nacionales señalan que un sector importante de la población carece de acceso efectivo o rápido a servicios de salud formales.

Los servicios de salud en las zonas rurales de Veracruz enfrentan retos importantes de infraestructura y abasto, a pesar de la operación de cientos de centros médicos comunitarios y la implementación de programas móviles de abastecimiento.

Retos principales son la falta de recursos constantes, aunque existen clínicas y centros de atención básica, con frecuencia se reportan carencias de medicamentos e insumos médicos indispensables.

Disponibilidad de personal, la presencia de médicos generales y especialistas en comunidades alejadas es limitada y depende de la lejanía o las vías de acceso.

Distancias y traslados, los habitantes de localidades marginadas deben recorrer grandes distancias geográficas para recibir atención de segundo o tercer nivel.

El costo político para Morena rumbo a 2026

Estas y otras escenas le dificultan el camino al éxito a Morena en las elecciones del próximo año, ni cómo ayudar dirían los clásicos, porque sencillamente no se dejan y la óptica que traen es muy distinta a la realidad que viven los que menos tienen, dejando de lado la famosa frase del “mesías”: “por el bien de todos, primero los pobres”.

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