Por Fanny Yépez
La aprobación o desaprobación de los gobernantes en los municipios de Veracruz impactará directamente en las elecciones intermedias, actuando como un referente sobre su gestión, con lo que definirá el éxito o fracaso del partido oficialista. En ese contexto, la desaprobación de Daniela Griego en Xalapa se convierte en un factor político que no puede pasar inadvertido rumbo a los próximos procesos electorales.
En la reciente encuesta levantada por Arias Consultores hay casos de éxito, como el de la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, pero está la otra cara de la moneda, en la que se encuentra la alcaldesa de la capital, quien en el ranking de 135 alcaldes encuestados de todo el país se ubica en el sitio 95, con un nivel de aprobación de tan solo 27.3%, lo cual revela que casi el 73% de los ciudadanos xalapeños que fueron consultados la desaprueban.
Ya decía que el grado de desaprobación del gobernante impacta en las votaciones intermedias de forma directa y significativa, funcionando comúnmente como un mecanismo de “voto de castigo”.
Históricamente, las elecciones de mitad de mandato se convierten en un referéndum sobre la gestión del Ejecutivo. Una baja popularidad suele traducirse en la pérdida de escaños legislativos, gubernaturas y alcaldías para el partido en el poder.
La desaprobación ciudadana altera los resultados de las elecciones intermedias mediante algunos factores clave: el voto de castigo; los ciudadanos descontentos con la economía, la seguridad o la corrupción utilizan su voto para frenar o castigar al partido oficialista.
Los votantes de la oposición se encuentran altamente motivados para salir a votar como protesta. En contraste, la base electoral del gobernante tiende a desmovilizarse o abstenerse debido al desencanto y la decepción.
Pérdida de votantes independientes. Este sector flexible inclina la balanza hacia la oposición cuando evalúa negativamente el rumbo del país.
Por ello, y más que se nos escapa, los distritos X y XI de Xalapa están en riesgo para la 4T y, si usted le agrega a esta situación negativa un candidato desconocido o con mala reputación, esto hace un caldo de cultivo para una derrota total.
La otra cara: la aprobación de alcaldes en Veracruz
En contraste, está la aprobación de la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, quien se posicionó en el primer lugar nacional de aprobación ciudadana con un 86.9%, según Arias Consultores 2026 en su estudio “Así Van los 135 Municipios”. Con los resultados se puede advertir que el candidato de Morena arrasará en ese distrito porteño.
La funcionaria de extracción morenista encabeza el listado de los 135 alcaldes evaluados en todo el país. El porcentaje de aprobación obtuvo un respaldo del 86.9%, proporción inédita en esa demarcación. Este grado de aceptación de la figura municipal catapultará a la o el candidato del partido guinda.
¿Qué explica el liderazgo de Rosa María Hernández Espejo?
El estudio demoscópico midió el desempeño de los gobernantes, los servicios públicos, la percepción de seguridad local y el estatus de las principales necesidades de la población.
Los medios locales e informes del ejercicio señalan que este nivel de aprobación se atribuye a dos ejes principales de su gestión municipal.
La implementación de dinámicas de atención directa, como “Lunes del Pueblo” y “Jueves en tu Colonia”, donde se resuelven solicitudes vecinales de forma presencial.
También las decisiones administrativas de alto impacto, tales como la requisa y suspensión del contrato de alumbrado público con la empresa privada encargada del servicio en el puerto.
Rosa María Hernández Espejo, de proseguir con este porcentaje de aceptación entre la ciudadanía, se afianza y se catapulta rumbo al 2030; su capital político es real y contundente es el apoyo del pueblo.
El desafío pendiente en Xalapa
Pero, en fin, hasta que la “Reyna de Corazones” decida darle un cambio radical a su irascible carácter y actuar con mesura y cordialidad, priorizar la amabilidad y la empatía, será cuando el pueblo responderá de la misma manera.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

