Por Fanny Yépez
La alerta de viaje de Estados Unidos para Veracruz mantiene a la entidad en Nivel 2, recomendando a sus ciudadanos extremar precauciones en los viajes que realicen por el estado.
Las alertas de viaje emitidas por el gobierno de Estados Unidos afectan a la economía de Veracruz; principalmente podrían inhibir el turismo extranjero y desalentar la llegada de nuevas inversiones internacionales.
Sin embargo, al mantenerse en el Nivel 2 (ejercer mayor precaución), su impacto directo es menor en comparación con otros estados clasificados en niveles más restrictivos.
Las advertencias sobre la presencia de grupos delictivos limitan la afluencia de visitantes estadounidenses, lo que impacta la derrama económica en el sector hotelero y restaurantero.
La percepción de inseguridad influye en las decisiones corporativas internacionales, lo que puede ralentizar la expansión de empresas o el establecimiento de nuevos negocios en la región.
La alerta lanzada por el gobierno de Estados Unidos se debe a los riesgos de seguridad y la presencia de grupos delictivos, aunque no existe una prohibición para visitarlo, y así es como vemos el impacto de la frase famosa: “Abrazos, no balazos”.
El Nivel 2 es la segunda clasificación más baja en el sistema del Departamento de Estado. Significa que se recomienda a sus ciudadanos estar alerta a su entorno y tomar precauciones habituales, especialmente en áreas rurales o periféricas, debido a la presencia del crimen organizado.
Las principales formas en las que esta alerta afecta al estado incluyen el flujo de turistas norteamericanos. Aunque el turismo extranjero en Veracruz no se detiene, la alerta disuade a viajeros primerizos, familias o personas que buscan viajes despreocupados. Sin embargo, no afecta drásticamente a otros mercados, ya que el mayor porcentaje del turismo en Veracruz es nacional.
El costo de la percepción de inseguridad
A nivel internacional, el estado figura en listas de advertencia, lo que puede influir negativamente en la imagen y competitividad del destino frente a estados con niveles de alerta más favorables.
La alerta enfatiza que se debe tener precaución al transitar por ciertas carreteras y zonas rurales, ya que los incidentes de seguridad en vías de comunicación son una preocupación constante.
Algunas corporaciones o instituciones estadounidenses con sede en México tienen políticas internas que limitan los viajes de negocios o el desplazamiento de su personal por estados con advertencias de este tipo.
El gobierno de Estados Unidos ha emitido advertencias de seguridad para Veracruz en decenas de ocasiones desde 2010. No existe un número finito de alertas, ya que el Departamento de Estado de EE. UU. publica actualizaciones anuales y avisos temporales específicos por incidentes de violencia.
Por supuesto que los primeros que saltarán ante esta situación negativa serán los hoteleros, restauranteros y los empresarios, porque serán los primeros en resentir la ausencia de turismo extranjero y la derrama de divisas.
El impacto de la alerta de viaje en Veracruz no se limita a la actividad turística. También alcanza la confianza empresarial y las expectativas de crecimiento económico en una entidad que busca atraer nuevas inversiones.
Funcionarios ausentes ante el impacto económico
Ojalá que el secretario de Desarrollo Económico, Ernesto Pérez Astorga, por fin se ponga a trabajar y, al igual que el subsecretario, Eduardo Vega Yunes, asuman su responsabilidad y, en forma urgente, lancen estrategias para paliar los efectos negativos que se resentirán en la industria veracruzana ante el alertamiento lanzado por el gobierno norteamericano.
Porque hasta la fecha poco o nada han realizado para atraer nuevas inversiones, sobre todo extranjeras, a la entidad veracruzana. Porque la calificación al trabajo desarrollado por Ernesto Pérez Astorga, como titular de la Secretaría de Desarrollo Económico y Portuario de Veracruz (SEDECOP), está fuertemente dividida entre logros de inversión reportados y severas críticas a su desempeño político y legislativo.
En tanto que la evaluación del trabajo desarrollado por Eduardo “Tato” Vega Yunes genera opiniones encontradas y contrastantes, según el ámbito y la perspectiva política desde la que se analice. Su desempeño se divide principalmente entre su actual faceta en la administración pública estatal y su polémico historial como militante de partido.
Este funcionario de medio pelo está más ocupado y preocupado en realizar precampaña anticipada, en la frenética búsqueda por la candidatura a la diputación federal o local por el distrito de Xalapa Urbano, que atender su responsabilidad en la Sedecop.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

