Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. “Creen que por mandar mujeres ya no es un acto de intimidación…”, cuestionó la activista Araceli González Saavedra, coordinadora del colectivo Equifonía, al referirse al operativo de seguridad desplegado por el Gobierno del Estado durante la marcha del 8 de marzo en la capital veracruzana.
La defensora de derechos de las mujeres calificó como “grotesca” la estrategia aplicada por las autoridades durante la movilización realizada en el marco del Día Internacional de la Mujer, al considerar que la presencia de policías en la protesta envía un mensaje de presión hacia las manifestantes.
A su juicio, la decisión de enviar elementos femeninos de seguridad no elimina el carácter intimidatorio de la medida. “Estamos en nuestro derecho a movilizarnos y manifestarnos en las calles”, expresó, al señalar que la respuesta institucional frente a una protesta ciudadana no debería centrarse en el despliegue policiaco.
González Saavedra también cuestionó que algunas de las agentes participantes portaran moños morados, color que identifica al movimiento feminista, lo que interpretó como una señal contradictoria frente a las demandas que se expresaban en las calles.
La activista consideró que ese gesto puede leerse como una apropiación simbólica del movimiento, más que como un acto de empatía con las causas que motivaron la movilización.
Además, criticó que en el Palacio de Gobierno se colocaran mantas con mensajes sobre los derechos de las mujeres, mientras —dijo— dentro de las instituciones aún persisten pendientes y deficiencias para garantizar plenamente esos derechos.
La marcha del 8M en Xalapa reunió a colectivas y ciudadanas que salieron a las calles para exigir justicia, igualdad y mejores condiciones para la protección de las mujeres en el estado.

