Por Fanny Yépez
Aunque el Instituto Nacional Electoral (INE) tiene previsto iniciar formalmente el Proceso Electoral Federal 2026-2027 durante la primera semana del próximo mes de septiembre, las huestes de la 4T calientan los tiempos electorales y planean adelantar una campaña permanente con los 17 candidatos a gobernador y diputados federales que competirán el primer domingo de junio de 2027.
De acuerdo con la legislación vigente y la planificación del instituto, se establece que el arranque oficial inicia con la sesión solemne del Consejo General del INE, en septiembre de 2026, pero los adelantados ya están publicando tendencias de resultados de encuestas, aunque estas estadísticas les pueden generar sanciones por actos anticipados de campaña.
Sin embargo, el inicio legal es en septiembre; desde finales de 2025 el INE ya ha comenzado con actividades logísticas, como el diseño de presupuestos y la designación de consejerías en los Organismos Públicos Locales (OPLE).
Cualquier reforma electoral tiene el potencial de influir significativamente en los resultados de las elecciones, incluidas las intermedias, ya que reconfigura las reglas del juego democrático. Los cambios en la legislación pueden afectar desde la operación de los comicios hasta la confianza de la ciudadanía y los partidos políticos en el proceso.
Los aspirantes a las gubernaturas del oficialismo y sus aliados, PVEM y PT, empiezan a perfilarse mucho antes de que se acerquen las elecciones intermedias, en un proceso que implica sostener el pulso de atención y les permite mantener la ventaja ante la oposición.
La vida al interior de Morena se ha tornado una vorágine. Las elecciones intermedias de 2027 están más próximas de lo que parece, y el partido más poderoso de México lo sabe.
La incipiente disputa interna por las candidaturas se ha comenzado a asomar, principalmente en los 17 estados que renovarán gobiernos en esos comicios, un frente que requiere reglas claras antes de que la competencia se acalore demasiado dentro del partido gobernante fundado por Andrés Manuel López Obrador.
La agrupación política mide la temperatura para aplicar en los estados la misma fórmula que llevó a la presidencia a Claudia Sheinbaum: las precampañas partidistas que anteceden a las precampañas marcadas por la autoridad electoral.
Es decir, que los aspirantes a candidatos de Morena y de sus partidos aliados, PVEM y el PT, transformados en “corcholatas” —un nombre que se les dio a los aspirantes de Morena a la presidencia de México—, ahora estén en campaña permanente, con el foco público encima —y la atención también— mucho antes del banderazo oficial del Instituto Nacional Electoral (INE).
Se comienzan a asomar los padrinos en Veracruz
En Veracruz, para elegir diputados federales y estatales, no debemos perder de vista las visitas constantes que van a realizar las personalidades del altiplano, porque ya desde ahora traen a sus favoritos y les van a ayudar en todo.
Existe el temor de que, por muchas y diversas razones, la imagen del partido guinda ha disminuido muy considerablemente en el estado, y es por eso que la fuerza del gobierno federal se va a hacer presente en los próximos meses.
Algunos secretarios de Estado van a ser comisionados con más frecuencia al estado de Veracruz, para acuerpar a sus posibles candidatos, y es así como se va a llevar a cabo ese proceso de elecciones intermedias.
La importancia de los diputados, tanto federales como locales, es porque muchas iniciativas de la Presidencia tendrán que ser impulsadas con una mayoría muy definida. Los de la oposición no están dormidos y van a hacer lo propio, aprovechando esa circunstancia.
No lo platique, pero ya se están formando algunos grupos de esos personajes de la política nacional; están proporcionando sus estrategias, sobre todo formando grupos de trabajo en los municipios con mayor densidad poblacional.

La Columna, escrita por Fanny Yépez Luna, es un espacio de opinión con mirada aguda y conciencia social. Desde un enfoque directo y ético, desmenuza la agenda pública con atención especial a la desigualdad, el abuso de poder y las fracturas institucionales. Su voz es firme, crítica y comprometida con los derechos humanos, siempre del lado de quienes suelen ser ignorados en el discurso oficial.

