Empleados de Salud protestan por pago de bono con vales en Veracruz
CALLEJÓN POLÍTICO

El problema sí es el dinero en el gobierno de Nahle

A mediados de octubre, Rocío Nahle soltó una carcajada cuando una reportera le preguntó por la falta de renovación del seguro de gastos catastróficos. Ocurrió en el centro de comando instalado en el aeropuerto de Poza Rica, justo en plena emergencia por las inundaciones en el norte de Veracruz.

Con sorna y prisa, soltó: “esto no es cuestión de dinero, ese no es el problema”, acompañada de una risa de esas que resuenan más cuando hay barro hasta el cuello y cero respuestas.

Un mes después, ya en noviembre, el Congreso local recibió el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2026. La sorpresa no fue que se cuidaran los centavos, sino que la Secretaría de Turismo prácticamente desapareció del mapa financiero: de 509 millones a 90. Un recorte de más del 83%. Ni con promociones de 2×1 se levanta eso. Al final corrigieron, sí. Pero la exhibida ya estaba hecha.

El verdadero incendio estalló apenas unos días atrás.

Empleados de la Secretaría de Salud protestaron en hospitales, jurisdicciones sanitarias, oficinas centrales y hasta en plazas públicas. ¿La causa? El bono de fin de año, 14 mil 900 pesos, se los querían pagar con vales de despensa… pero solo canjeables en Chedraui.

Sí, vales. Sí, Chedraui. Porque nada dice “felices fiestas” como no poder pagar la luz pero llevarte un pavo congelado.

Después de dos días de protestas, el gobierno reculó. Dijeron que ahora sí, que habrá opción de retirar efectivo o usar el vale en mercancía. Pero para entonces ya se había evidenciado lo evidente: no hay dinero. Al menos no el suficiente.

Te puede interesar: #FOTOS | Las protestas en Salud Veracruz por cambio de bono en efectivo por vales Chedraui

El balazo en el pie ya estaba dado. Y la pólvora regada por una nota periodística que reveló que, el pasado 10 de diciembre, la licitación para adquirir tarjetas electrónicas para la Secretaría de Salud fue declarada desierta, por falta de suficiencia presupuestal.

Traducido del burocratés al español: no tenían con qué pagar.

Así que no, no hay que ser doctor en finanzas públicas para entender lo que está ocurriendo.

Los recortes disfrazados de eficiencia, las decisiones improvisadas en fin de año, la improvisación con sabor a desesperación… todo apunta a lo mismo: el problema sí es el dinero, aunque no lo quieran admitir. Aunque se rían en la cara de quien lo pregunte.

Veracruz arrastra los pies en el cierre del año. Y no es por lluvia, ni por burocracia: es porque se acabó el efectivo y empieza a costar la soberbia.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *