Así brindó el miércoles con su tropa de Bienestar en Veracruz.
Sin figuras, sin reflectores, sin Rocío Nahle.
La posada de morralla —dirían algunos— con presencias menores como el alcalde saliente de Cosamaloapan Tavo Sentiés.
Mientras tanto, al día siguiente, en la posada Morena, la primer morenista del estado hizo presencia estelar.
Dicen que en Bienestar los muros oyen… y que los empleados, esos que repiten todo, ya le cuentan los días al frente de la delegación.
Ya es diciembre. Y los silencios también se decoran.

