ECONOMÍA RURAL EN ASFIXIA

47 municipios de Veracruz mantienen casos activos de Gusano Barrenador del Ganado

Redacción Sie7eDíasNoticias

XALAPA, Ver. — Mientras los reflectores nacionales apuntan a acuerdos bilaterales sobre sanidad agropecuaria, en el campo veracruzano avanza en silencio una plaga que compromete no solo la salud del ganado, sino la economía de cientos de comunidades rurales: el gusano barrenador del ganado.

Según cifras del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), Veracruz acumula 875 casos desde que se reactivó la alerta sanitaria, y mantiene actualmente 47 municipios con 128 brotes activos, una cifra que lo coloca como el tercer estado más afectado del país.

Una plaga que desangra al campo

La gravedad no se mide solo en número de casos, sino en las consecuencias. De acuerdo con el Análisis del Impacto Potencial del Gusano Barrenador en México, elaborado por la Secretaría de Agricultura y SENASICA, Veracruz está entre las entidades con mayor vulnerabilidad socioeconómica ante esta plaga, debido a su densidad ganadera y a la gran cantidad de unidades de producción familiar de bajo ingreso.

La presencia del gusano barrenador —que provoca lesiones graves, infecciones y muerte en animales de pastoreo— representa un costo oculto pero constante para el productor: gastos veterinarios, caída en el valor del hato, pérdida de crías, y restricciones comerciales. Todo esto en regiones ya afectadas por la sequía, bajos precios y abandono institucional.

Los municipios con mayor número de casos activos incluyen a San Andrés Tuxtla (15), Catemaco (11), Tierra Blanca (8), Agua Dulce (7) y Juan Rodríguez Clara (7). En total, 47 municipios veracruzanos enfrentan la plaga de forma directa, sin que hasta ahora exista una respuesta visible del gobierno estatal.

Impacto nacional, silencio local

La preocupación no es menor. El Gobierno de México ha declarado el combate al gusano barrenador como una prioridad binacional. Esta semana, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional a la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, para revisar el estado de cooperación sanitaria en la región.

Entre los temas abordados, destacaron las acciones conjuntas para frenar el avance del parásito y proteger la salud animal de América del Norte.

A diferencia de otros estados que ya trabajan con brigadas, monitoreo y difusión, en territorio veracruzano la expansión de la plaga se enfrenta en soledad, a costa del bolsillo de los productores.

Cuando el daño ya no es invisible

Lejos de ser un asunto técnico, el avance del gusano barrenador representa una amenaza directa a la economía rural veracruzana. El mismo documento técnico oficial proyecta que, de no contenerse, la plaga podría provocar pérdidas millonarias anuales por muerte de ganado, reducción de producción y aumento en costos de manejo.

La alerta está activada, las cifras son oficiales y los mapas lo confirman.

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