Pupitres bajo el lodo: la lenta recuperación de las 434 escuelas dañadas en Veracruz

Redacción Sie7eDíasNoticias

ÁLAMO TEMAPACHE, Ver. La Escuela Primaria “Profesor Roberto Mancisidor” no parece una escuela. Al menos no en estos días.

Donde antes hubo risas de recreo, ahora hay pupitres amontonados, ventiladores cubiertos de fango, sillas torcidas, escritorios volcados.

Una capa de lodo espeso cubre el patio y las paredes resquebrajadas guardan la huella húmeda de hasta dónde llegó el agua.

Está ubicada en Álamo Temapache, uno de los municipios más golpeados por las inundaciones del pasado 10 de octubre. Este plantel, con clave 30DPR2788S y perteneciente al Sector 22, representa el rostro más visible del desastre que, en cifras oficiales, ha dejado 434 escuelas afectadas en Veracruz.

Clases detenidas, limpieza en pausa

El acceso a las aulas se ha convertido en una especie de zona de rescate. Hay brigadas de limpieza, ventilación forzada, personal contratado por el seguro y elementos de la Marina que apoyan con labores logísticas.

El miércoles 22 de octubre, el secretario de Educación Pública federal, Mario Delgado Carrillo, estuvo en el plantel. Lo acompañó la secretaria de Educación de Veracruz, Claudia Tello Espinosa, como parte del recorrido oficial para supervisar los daños provocados por las lluvias.

La comunidad educativa local presenció la visita, escuchó compromisos y recibió promesas de intervención. Sin embargo, lo que no termina de llegar es la respuesta operativa en los tiempos que urge: la limpieza completa, la rehabilitación real, el regreso a clases.

A Tello es la primera vez que se le vio en los planteles afectados. En escuelas como la “Roberto Mancisidor”, donde el lodo todavía cubre pupitres y paredes, el tiempo institucional se siente más lento que la necesidad comunitaria.

La “Roberto Mancisidor”: ejemplo de un rezago estatal

La escuela primaria de Álamo no es la única. De acuerdo con datos oficiales del micrositio “Afectaciones por lluvias e inundaciones” del Gobierno de la República, actualizados al 22 de octubre, en Veracruz se registran 434 escuelas afectadas, de las cuales solo 297 han sido atendidas, lo que representa un avance del 68.43 por ciento.

Esto significa que 137 planteles aún no reciben intervención alguna para tareas básicas de limpieza, rehabilitación o evaluación estructural.

La situación adquiere más contraste al observar el desempeño en otras entidades. En Puebla, por ejemplo, hay 494 escuelas afectadas —es decir, 60 más que en Veracruz— pero ya se han atendido 482, lo que equivale a un avance del 97.57 por ciento. El contraste es numérico, logístico y operativo.

Un llamado que no debe perderse entre el lodo

Las lluvias ya pasaron, pero el daño persiste. En comunidades como esta, las escuelas no son solo centros educativos: también son puntos de reunión, espacios de seguridad, lugares de identidad. El caso de la primaria “Roberto Mancisidor” es uno entre cientos. Pero sirve como ejemplo de lo que muchas niñas y niños de Veracruz están viviendo: la espera entre el lodo, el silencio institucional y la incertidumbre del próximo ciclo escolar.

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