Una historia muy contada —y repetida con distintos matices— en los pasillos del poder morenista de Veracruz es la supuesta intervención de Rafael Barajas “El Fisgón” en la ratificación de Guadalupe Osorno Maldonado como secretaria de Protección Civil en el gobierno de Rocío Nahle.
“El Fisgón”, caricaturista y activista convertido en militante formal por obra del lopezobradorismo, es desde hace años el presidente del Instituto Nacional de Formación Política de Morena. No solo dibuja las ideas del partido: también participa activamente en la definición de cuadros.
Los caminos de Osorno y Barajas se cruzaron en esa etapa de adoctrinamiento interno, cuando la militancia se formaba en círculos de estudio más que en encuestas. Ese vínculo, formado desde los cimientos ideológicos del movimiento, sigue generando efectos concretos.
Guadalupe Osorno forma parte del grupo conocido como “Las Carolas”, en referencia a Tania Carola Viveros Cházaro, actual diputada local y secretaria estatal de Formación y Capacitación Política de Morena. En ese mismo círculo están también la alcaldesa electa de Xalapa, Daniela Griego, y Brenda Cerón Chagoya, hoy directora general de Atención y Administración de Emergencias de la propia Secretaría de Protección Civil.
De ahí la versión con cada vez menos dudas: Barajas habría sido clave para sostener a Osorno en el cargo, a pesar de la animadversión evidente que Rocío Nahle mantiene hacia todo lo que huela a cuitlahuismo.
Osorno ocupó la misma secretaría durante el sexenio anterior. En contingencias como la del huracán “Grace” (en agosto de 2021), su protagonismo fue mínimo. No lideraba las operaciones. Lo mismo ocurrió ante incendios, lluvias y disturbios tropicales.
A diferencia de aquellos años, hoy en Poza Rica opera un centro de comando sin logística ni coordinación real. Entonces hubo despliegue con Sedena, Marina, Fuerza Aérea. Ahora, las tareas se desdibujan entre el discurso y la espera. El 1-2 de Guadalupe Osorno y Brenda Cerón no ha dado resultados.
Después del Primer Informe de Gobierno, Osorno dejaría el cargo. No será solo por la deficiente atención a la emergencia del 10 de octubre en el norte veracruzano, sino por el cambio de ciclo que la gobernadora prepara: una limpia institucional que pondrá fin a la prolongación del gobierno anterior.
La molestia federal por la ineficiencia del gobierno de Nahle en Protección Civil es real. Y el grupo de “Las Carolas” ha comenzado a perder terreno. El primer aviso fue el relevo de Tania Carola en la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso. La ideología puede formar, pero no siempre salva del desastre operativo.

